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— Entonces...

lamí mis labios con incomodidad y me levanté de la arena.

— Lo mejor será volver... solo te pediré que me dejes dormir esta noche, para mañana en la mañana ya no estaré y comenzaré otra vez en el trabajo. — contesté.

— Si, no te preocupes por eso...

Sacudí mi vestido e intenté retirarme el saco pero sunoo negó de inmediato.

— Puedes devolverlo recién en casa. Tomarás frío...

— Gracias... y perdón por todo.

— Si no te molesta, no quiero volver a tocar ese tema. — contestó Sunoo sintiéndose humillado.

— Si, lo lamento.

[ Mañana siguiente ]

Salí de casa de Sunoo junto a Lukas y miré a mi alrededor sin tener mucha idea a donde ir.

Niki era el encargado de brindarme un nuevo hogar pero tampoco tenía su número telefónico.

Pedí un taxi y me dirigí hacia la empresa donde subí al ascensor junto a Lukas en busca de Niki.

— ¿sabias que no puedes traer a niños? — preguntó la jefa.

— No vine a trabajar. — contesté con cierta molestia — ¿esta niki en su oficina?

— ¿porque no mueves esa grasa y lo buscas tu? — preguntó con ironía.

— hey, tu tampoco te puedes quejar. — contestó Lukas mirando a la mujer.

— ¿y tú quien eres niñito?

— Lukas... vamos..

— tendrá grasa pero al menos ella tiene la atención de los dos dueños mientras que tú tienes que poner kilos de maquillaje vencido con prendas baratas para intentar obtener un saludos de ellos. Zorra.

— ¡Lukas! — grité sorprendida.

Cubrí la boca de Lukas y lo obligué a caminar a la oficina de Niki con prisa.

— No vuelvas a decir eso. — conteste.

— Te defendí.

— Me dijiste que tenía grasa, esa no es una defensa.

— A mi me gusta como eres, por eso siempre digo que mi hermana es la mujer más bonita de todas. — contestó Lukas con ego.

Negué con la cabeza y toque la puerta de Niki.

— ¡pase! — gritó Niki.

Abrí la puerta con lentitud y entré junto a lukas tratando de no verme muy confianzuda o desubicada al saber que Niki estaba leyendo unos documentos.

— ¿qué onda? ¿estas de chill leyendo o te sale unos jueguitos? — preguntó Lukas acercándose a Lukas para golpear su hombro.

Alze mis cejas y me apresuré en agarrar a Lukas mientras oía su risa.

— Esa es la clase de confianza que me gusta. — contestó Niki.

— No creo que eso esté bien. — respondí mirando a Niki.

— Es que hermana, no le sabes a nuestra generación.

— Odio que hables así... — susurré.

Niki despeinó el cabello de Lukas y lo empujó lentamente fuera de la oficina.

— Ve a la máquina expendedora y compra lo que quieras. — comentó dándole unos billetes.

Poliamor de cambridge [ Kim Sunoo - Nishimura Niki - Tn Walls ]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora