Las condiciones de este Otoño no eran para nada favorables. El clima cambiante entre frío y lluvias esporádicas ya eran con lo que debían acostumbrarse, así como Diana a las enfermedades respiratorias y su buró, a los antibióticos, antihistamínicos y expectorantes sobre él.
Siendo el primer día de noviembre, aprovechó para visitar a su padre desde temprano, asumiendo que quizá el camposanto se hallaría concurrido.
- Ojalá estuvieras aquí... - susurró mientras colocaba un ramo de flores blancas sobre la placa reposada sobre el césped.
Deseaba que Gaby la hubiera acompañado, pero al parecer su compañero de trabajo Jonathan, era la excusa de cada plan.
Sentía un descaro total que su novia en el último mes lo incluyera en sus historias de Instagram, fueran de fiesta a cada antro inaugurado y peor, que en sus vacaciones decidiera ir con sus padres que estar con ella en ese instante, después de no verse en todo el periodo de la gira, era lo mínimo que esperaba; sin embargo, prometió volver con antelación para el viaje a ROMa.
Si bien, los proyectos individuales las habían distanciado, ¿por qué no aprovechar ahora para estar juntas?, no tendría que haber problema alguno, ¿o sí?...
Tomó asiento frente a la tumba quitándose su gorra gris de NY observándola a detalle, recordando el Twilight Aniversary donde la adquirió.
Liberó una bocanada de aire y miró al cielo gratamente despejado en busca de respuestas que pudieran alejar todo mal pensamiento relacionado con Gaby y Jonathan... ¿Podría su novia dejarla por un hombre?, en año y medio ¿todo acabó?, ¿Sólo habría experimentado lo que era tener una relación sáfica?, ¿El viaje tendría éxito después de estar separadas tanto tiempo?, ¿Esto podría mejorar o debería esperar por lo peor?...
La última discusión no paraba de darle vueltas la cabeza: Quizá exageró al reaccionar alterada al ver las múltiples notificaciones de Jonathan en el cel de su mujer, ¿o ella tendría razón al ofenderse por desconfiar?... La Lesbiana de México ya no estaba para celar a nadie a estas alturas de su vida, pero las constantes llamadas, mensajes y salidas con el tipo en cuestión la intrigaban.
Sin darse cuenta, el cementerio había quedado en completa calma.
Se despidió dejando un beso en la lápida, esperando que su padre pudiera ayudarle donde quiera que se encontrara.
Al llegar a su casa, acariciaba la cabeza de Pepita quien recargaba el hocico sobre su muslo, mientras tomaba una copa de vino blanco sobre el sillón.
Mantuvo la mirada fija varios minutos hacia la nada, considerando salir en busca de su amada a la casa de sus suegros quienes, desde el día uno, nunca aprobaron su relación; o quizá pasar a la oficina de la rubia donde posiblemente la hallaría acompañada de su impertinente "amigo y compañero de trabajo". Como sea, lo haría... lucharía por su relación.
Seguía meditando la idea y "Our Adventure Book" se leía sobre la mesa de centro frente a ella: las fotos, poemas, cartas, dedicatorias, vivencias, todo estaba ahí...
La chica de gorra dio vuelta a la última página, dejando el libro abierto donde esperaba, se escribirían los siguientes días de su vida en pareja. Suspiró.
+ La botella estaba llegando a su fin y la chica del tatuaje de tijeras se dirigió al balcón del departamento. Contemplaba las luces de la ciudad y sintió el nudo de su garganta desbaratarse de a poco, sus respiraciones cada vez más pausadas, y el peso de sus párpados venció la voluntad.
Al día siguiente, el ladrido de Pepita hizo que despertara de golpe, sintiendo un ligero mareo que casi la hace tropezar al levantarse. El alcohol había causado sus efectos, dando lugar a una sed que la dirigió a la cocina en busca de agua.
- ¿Gaby? - lanzó la pregunta como para asegurarse que realmente era a ella a quien estaba viendo en la sala, con el Libro de Aventuras sobre sus manos.
- Diana...perdóname... - Pronunció en voz baja la ojiazul sin apartar la mirada de las hojas en blanco.
- Amor... ¿Por qué lloras? ¿Qué pasó? ... - Se acercó quedando a unos pasos de ella.
- Ojalá no me hubiera quedado con Jonathan hasta tarde... ¡Carajo! - Cerró de golpe el cuaderno de memorias.
- Gabriela, por favor...
La rubia se dejó caer sobre el sillón a sus espaldas y soltó en llanto.
- Mírame... Por favor Gabriela...
¡¡¡Mírame!!!
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SEMPITERNO
Fanfic---(∂ + m) ψ = 0--- LClub comienza una nueva temporada no sólo de su proyecto en común, si no también de sus vidas por individual. Sin saberlo, Brenlisa sería clave de muchas y tantas inconveniencias: sus diferencias y los sucesos inesperados las h...
