Vale, os recuerdo lo último que pasó. Después de armarme de valor y pedirle una cita a Neil, me preguntó que si quería que avisase al resto de los poetas y yo como un tonto asentí. Tengo dos puntos de los que hablar.
Número uno: ¡¿Cómo se puede ser tan gilipollas?! Dios mío, soy un imbécil.
Número dos: ¿Por qué Neil no ha entendido que era una proposición para quedar los dos solos? ¿Es que acaso no quiere? ¿Y si sabe que me gusta? ¿Y si me está evitando por eso?
Sacudo la cabeza con fuerza para sacarme esas ideas. Es hora de prepararme para la "no cita", ¿Quién sabe? A lo mejor un coche atropella al resto de poetas y nos quedamos Neil y yo solos. Ok. Eso ha sido tétrico. No me lo tengáis en cuenta por favor.
Abro el armario y cojo una camisa blanca. Me calzo y cojo la chaqueta acompañada de la mochila donde guardo mi traje, nunca se sabe cuándo el mundo podría necesitar a Spider-boy... Vale, esto de la fama se me está subiendo a la cabeza. La verdad es que aunque el resto de poetas vayan, me siento nervioso. Es que Neil es tan guapo... Dios, parezco una niña pequeña enamorada.
-Oye Todd-. Neil me toca la espalda y me robresalta.- ¡JAJAJA! No pretendía asustarte. Que al parecer todos tienen que estudiar, se nota que somos los únicos que llevamos al día las cosas... O tal vez los que menos interés tienen en sacar notazas... Bueno, de todas formas, ¿Aún sigues queriendo ir?-.
Dejadme respirar un momento antes de que responda. ¿¡QUE!? ¿Oís lo mismo que yo? ¡Neil y yo vamos a tener una "no cita" solos! Madre mía... ¿Estoy bien vestido así? ¿Me tengo que peinar mejor? No, mejor me quedo así... En cuanto Neil me deje solo me pongo de rodillas y alabo un poco a Dios por esta gran oportunidad...
-¡Oye chicos!-. Meeks aparece por la puerta. Ambos le saludamos.- Yo si que puedo ir con vosotros.
-¡Genial! Cojo la chaqueta y nos vamos-.
...
Dios, me has abandonado.
Aquí estamos; Neil, Steven y yo. Andando por la ciudad parandonos en varios escaparates. Si Steven no hubiera venido a lo mejor Neil y yo estaríamos hablando sin parar, de su infancia, de la mia, de nuestros padres, de nuestra vida sentimental, de nuestras inclinaciones sexuales...
Steven sugiere entrar en una tienda de vinilos y entramos todos juntos. La tienda deja bastante que desear, está sucia, polvorienta. Los vinilos no están organizados en ningún orden y es un rollo para encontrar cualquiera, además, el encargado ni siquiera nos presta atención y es bastante nulo a la hora de entablar una conversación.
De repente, mirando entre los estantes, encuentro un vinilo. No "un" vinilo, si no "el" vinilo.
"Lo mejor de los Everly Brothers"
Me encantan los Everly Brothers. No me juzguéis si no sabéis quienes son. Mi hermano solía escucharlos y me recuerdan a cuando era pequeño. Los adoro. Meto la mano en mi bolsillo. Joder, solo tengo 15 dólares y el vinilo cuesta 30. Supongo que lo volveré a poner en su sitio, con mucho dolor, eso sí.
Alzó la mirada y Neil me está mirando. Aparta la vista rápidamente y vuelve a mirar entre los vinilos. Yo hago mi mayor esfuerzo por no sonrojarme y empezar a babear. Joder, no me juzguéis. Os estoy cogiendo confianza y tengo 16 años.
De repente, comenzamos a escuchar gritos provenientes de la joyería cercana a la tienda de vinilos. Tengo que ayudar, pero no sé cómo desaparecer sin que ellos se den cuenta.
-¡Neil, tenemos que llamar a la policía!-. Grita Steven.- Todd, quédate aquí y ayuda al dependiente a cerrar la tienda-.
Gracias por esas escusa Steven, te estaré eternamente agradecido.
ESTÁS LEYENDO
SPIDER-BOY|| 𝒜𝓃𝒹𝑒𝓇𝓅𝑒𝓇𝓇𝓎
RandomTodd Anderson por fuera es un chico tímido, tranquilo e introvertido, pero tiene un secreto...¡Es Spider Boy! A parte de ese también está enamorado de su mejor amigo. Durante el libro Todd intentará hecharle valor para decirle a Neil lo que siente m...
