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—No recuerdo haberte dicho que lo secuestraras, perra estupida – Reclamo Felix

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—No recuerdo haberte dicho que lo secuestraras, perra estupida – Reclamo Felix

Eran las 6:30 am y justo cuando Felix esperaba acostarse junto a su amigo encontró a un desconocido  compartiendo su cama no tardo en levantar a costa de golpes al menor para pedir explicaciones que no fueron suficientes

—¿Quieres bajar la voz?

—¿Me estás pidiendo que baje la voz? Eres una descarada los clientes pagan el motel no yo maldita

—El no es un cliente.

—No me digas ¿Es tu novio? - Alzó la ceja en sarcasmo – ¿Te dijo que te iba a sacar de las calles? O mejor aún que ya andaba mal con su esposa y que quería que tu te pudieras peluca para ser su bellísima nueva esposa?

—Baja la voz –Susurró entre dientes – Te va a escuchar.

—Míralo, mira sus zapatos – señalo los elegantes zapatos de charol negro tirados en el piso – son de buena marca y mira el reloj en su muñeca; es caro y mira el anillo en su dedo ¿Bonito y costoso? Exactamente – era claro que bajo el tono de broma también había amargura y algo de celos – ¿Nunca oiste una palabra de lo que dijo mamá?

Y oir ese nombre descolocó todo.

—¿Porqué gritan tanto? – Bostezo, después de tantos gritos el suso dicho desperto

—Buenos días, Soy Felix y tu estas en mi cama

—¿Ah? – Con apenas una neurona adolorida funcionando miro a su alrededor percatandose que esa no era su cama ni su habitación y con horror se vio sin pantalones – ¿Qué pasó?

—¿Minho? – salió detrás de Felix haciéndolo a un lado – ¿Estas bien?

Y los recuerdos inundaron su mente.

—¡Tengo que irme! – recogió su ropa intentando ponérsela en el proceso cojiendo hacia la salida sin despedirse dejando atrás a una triste y despechada novia.

—El no nos traerá más que problemas

—Ja - Río sin ninguna gana – Nosotros...

Pero Felix no dijo más estaba demasiado cansado como para discutir.

Pero Felix no dijo más estaba demasiado cansado como para discutir

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In another life.       ᴹⁱⁿˢᵘⁿᵍ        Donde viven las historias. Descúbrelo ahora