ᅠᅠ03. entrenamiento

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El sonido de las cuchillas de los patines chocando contra el hielo al son de la melodía fue lo único que se pudo escuchar en la pista, seguida de la sensual figura de Leiko, deslizándose por la superficie helada

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El sonido de las cuchillas de los patines chocando contra el hielo al son de la melodía fue lo único que se pudo escuchar en la pista, seguida de la sensual figura de Leiko, deslizándose por la superficie helada. Se movía con soltura por la pista, gesticulando con sus brazos de forma lenta pero segura, siguiendo uno por uno los pasos que Viktor le había ido indicando para esa parte del programa corto. 

La melodía, una batalla entre cuerdas y percusión que recordaba en estilo al segundo acto del Lago de los Cisnes de Tchaikovski, inundaba todo el lugar, convirtiendo a Leiko en la viva imagen del cisne negro gracias a sus movimientos. 

Desde el medio muro que rodeaba la pista, Viktor, Yuuri y Tooru observaban cautivados la escena. Ninguno de los tres era capaz de apartar su mirada de la figura de la chica, que se deslizaba con seguridad por el hielo.

Yuuri, la pareja de Viktor y uno de los mejores amigos de Leiko, miró a Tooru, quien ni aunque lo intentase podía dejar de mirar a su novia ni un segundo, casi como si estuviera hipnotizado. El mayor carraspeó, llamando así la atención del chico mientras la melodía del programa corto continuaba inundando sus oídos.

—Hace mucho tiempo que no te veo, Tooru —le dijo el mayor, sonriendo amablemente—, ¿qué tal todo?

Tooru pestañeó un par de veces y tragó saliva antes de contestar.

—Bastante bien —se limitó a responder—, entrenando todo lo que puedo y esforzándome en mi último año de preparatoria.

Se sentía extrañamente nervioso en ese momento teniendo en cuenta lo seguro de sí mismo que siempre era al tratar con otras personas, siempre le ocurría cuando trataba con Yuuri. Tooru conocía a Leiko desde hacía más tiempo que él, pero desde casi el primer momento él se había convertido en un auténtico hermano mayor para Leiko y se volvió muy protector de ella.

—Visto que sigues aquí supondré que sigues tratando a Leiko todo lo bien que se merece —soltó Yuuri, sonriendo de una forma que pretendía ser amable pero que claramente era una advertencia.

—Nunca se me ocurriría hacerle daño a Leiko —se defendió Tooru, sintiendo como la mirada de Yuuri podía llegar a atravesarle si no tenía cuidado.

𝗙𝗜𝗥𝗘,ᅠtooru oikawaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora