Ep. 2: Ignorante

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Así como Valentina le dijo que no la defraudará, cumplió su palabra.

Al llegar el lunes al gran edificio, fue asignada a su propia oficina. Apenas se sentó en esa silla con ruedas y encendió el ordenador, se puso manos a la obra con su tarea.

La empresa de Valentina, llamada industrias Ortiz se especializa en una marca costosa de autos modernos. Su trabajo aquí al igual que el de sus demás compañeros eran las cuentas del día a día, así que puso manos a la obra y se juró que usaría su maestría en contabilidad al máximo.

G:-Hey, nueva. Bienvenida-.

Escucho una voz a sus espaldas, una femenina y aguda, pero sonaba como la de una mujer de su edad o más, después de todo, en toda la compañía probablemente era la chica más joven.

Al voltearse, visualizo a una chica joven, bronceada, ojos cafés, cabello del mismo color y un poco más bajita que ella. Estaba en la entrada de su oficina, tenía los brazos detrás de su espalda y erguida en una posición relajada.

R:-Hola. Y gracias-. (Saludo de vuelta con la mano, un poco confundida con esta chica).

G:-Te vi el otro día con Ortiz. Me imagino que tú eres la nueva-.

R:-¿Y tú eres...?-. (Alargo la frase, dando a entender que aclarara quién era y que intenciones buscaba al hablar con ella por su tono serio).

G:-Soy Grace; la secretaria de Valentina. Solo venía a decirte buena suerte y entregarte esto-. (De sus espaldas saco una taza de café blanca y que decía "bienvenida, nueva" con letras negras y grandes. Andersen sonrió un poco, y tomo la taza para colocarla al lado de su computadora que empezó a manejar una vez que la chica dio paso afuera).-La jefa dice que es un regalo obligatorio ahora, así que siéntete afortunada-.

R:-Esa mujer sí que es candente-.

Puede que lo haya murmurado tan bajo que ni ella misma se escuchó, pero de igual manera, Grace pudo oírlo a la perfección. Paro en seco, y justo cuando estaba por salir, se volteó sobre sus talones para fijar su atención en la chica desinteresada en que este haciendo; toda su atención estaba en la computadora.

G:-Disculpa, ¿qué dijiste?-. (Su voz sonaba incrédula, pero también venenosa, sorprendida e indignada por la manera tan natural y descarada con la que estaba hablando).

R:-Lo que oíste nena-.

G:-Lo siento, señorita Andersen. Pero no creo que sepa con quién está jugando-.

Riley simplemente se encogió de hombros, sin desviar la vista de su trabajo.

R:-No le tengo miedo. Solo es una mujer normal entre todas, ¿no?-.

G:-Señorita, usted no sabe de lo que está hablando. Esta refiriéndose a Valentina Ortiz. Creo que debería investigar más sobre ella antes de cualquier cosa-. (Su tono se calmó, pero no dejo de ser severo aunque la rubia esté ignorando sus advertencias).

R:-Ya lo estoy haciendo-. (Se giró sobre su silla, y miró a la pelicastaña con una gran sonrisa).-Nena, si estas celosa, solo dilo. Está bien que tengas celos por lo que ves delante de ti y no tenerlo-. (Con una de sus manos, señaló todo su cuerpo, mientras cruzaba su pierna derecha sobre la izquierda en total relajación sobre su asiento).

Esto sin duda indigno a Grace. Y estaba a punto de decirle lo contrario, pero otra voz a sus espaldas detuvo todo entre ellas.

V:-¿Algun problema por aquí, señorita Andersen?-.

Si, esa definitivamente era Valentina Ortiz en la entrada, con las manos en los bolsillos de su pantalón y hablando con naturalidad.

R:-No tranquila, señorita Ortiz. Nada más estoy conversando con ella-. (Señaló a la chica entre ellas con la mirada, y su sonrisa creció más al ver como los ojos de Valentina se dirigían hacia Grace y como está se encogía en su puesto).

Say You Are Mine- (Adaptación)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora