𝗣𝗔𝗦𝗔𝗥𝗢𝗡 𝗔𝗣𝗘𝗡𝗔𝗦 dos semanas del cumpleaños del Rey Peverell y su Duque Neville.
Harry claramente había disfrutado ese cumpleaños como ningún otro, tenía a sus abuelos y su pequeño padre a su lado, se sintió realmente completo, sus hermanas hicieron algo muy hermoso y estaba profundamente agradecido con sus pequeños padres por haberle otorgado su existencia, sabía que era duro lo que estaba pasando y lo que pasó. Pero preferiría mil veces vivir que estar muerto arrepentido por lo que no pudo haber hecho.
Los hermanos estaban superando el ataque que tuvieron en la coronación en Rusia, sabían que habían Sido expuestos de manera olímpica.
Los muggles habían tomado está situación como una tercera parte de la guerra mundial, ya que sucedió al rededor de unos 15 años atrás, las tres mujeres de la familia demostraban la cero importancia que le habían dado al asunto.
Justamente Harrison repasaba todo esto en su oficina principal donde estaba revisando miles de cartas enviadas ya sea por alianzas, enemigos, su fanaticada enamorada y una que resalto entre tantas le llamo la atención.
Decidió abrirla con cautela ya que recordando los últimos eventos hablados con esta persona fue en su coronacion y no tuvieron contacto desde entonces, haciéndose la idea de que no queria volver a saber de el para no exponerse ella.
Una carta de la bella Reina Isabel sobresalía con un bonito sobre color madera y un sello de seguridad, dónde Harry la abrió y al leer su contenido sonrió.
La reina lo solicitaba para hablar con el en su castillo en Inglaterra, erróneamente pensó que su alianza con ella había terminado para siempre, por lo que quedó gratamente satisfecho.
Dejo la carta a un lado sonriendo y agarro un pergamino para escribir su respuesta ante la citación confirmando su positiva asistencia.
Estimada Bel, estaré allí con gusto, será un placer verdadero volver a verte
Con cariño, Harry.
Harry sabía que la familiaridad con la Reina le haría las cosas más faciles por lo que le pidió amablemente a una de sus lechuzas llevarle la carta personalmente en vez de enviarla vía correo muggle.
Dejando a un lado el papeleo reviso la hora, eran las 8:00 am. Sabiendo que a esa hora seguía su familia descansando decidió ir donde su modista favorita.
[ ••• ]
Elizabeth sabía que trabajar para los reyes Peverell era una de las cosas más afortunadas que le habían sucedido en su vida.
Apenas se graduó encontró con suerte trabajo con Hermione y Daphne Peverell, ciertamente se sintió agradecida y juro realizar hasta el mejor traje así sea si ellos debían de ir a matar a alguien, lo debía hacer con glamour y elegancia.
La mayoría de su tiempo se veía dibujando modelos, en el espacio que le brindo el Rey personalmente. No un espacio cualquiera para una modista como Madame Malkine que tenía su local en el callejón Diagon, si no una habitación un poco mas grande o igual que el Gran comedor del castillo de Hogwarts.
Elizabeth lo amoldó a su gusto, las ventanas eran tan altas que básicamente toda la habitación se sostenía de ventanales que llegaban del techo hasta el suelo, así que los espacios de pared los pinto de un color lila, dándole un aspecto acogedor, tenía 9 probadores en total en linea recta, a su lado se veía la ventana que daba directo al bosque del castillo lo cual le parecía hermoso ya que el sol siempre resaltaba en esa habitación.
Tenía una barra llena de los trajes que había creado para todos los reyes, espacios llenos de telas, agujas, pergaminos con dibujos, la habitación en si era un desastre con el toque personal del arte de Eli.
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𝐔𝐍 𝐕𝐈𝐀𝐉𝐄 𝐄𝐍 𝐄𝐋 𝐓𝐈𝐄𝐌𝐏𝐎 | 𝐇. 𝐏𝐎𝐓𝐓𝐄𝐑
AventuraHermione Granger, Harry Potter, Daphne Greeengras, Luna Lovegood y Neville Longbottom se aventuran en una locura, el plan más largo de la historia, el más caótico y desastroso. Destrozaran un mundo alterno, un tiempo distinto, años de diferencia en...
