17 [sin vuelta]

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Valeria suspiro mirandose a ese gran espejo, agradeció mentalmente a que los rasguños hubieran desaparecido para ese dia que se suponía tenia que ser el mejor dia de su vida.

Para su mala suerte ese dia marcaba una diferencia abismal de su vida.

Miraba como las chicas de maquillaje y peinado que juliana habia contratado para que la arreglaran acomodaban sus cosas.

Se sentia vacia..

Con mateo no habia hablado mucho desde que hace una semana desde que paso aquella situación, el morocho se encargaba de estar totalmente ocupado para no verla.

En la habitación estaban solo las personas que la arreglarían y ella.

Colgado estaba ese vestido que habia elegido, era realmente muy hermoso.

Sentia lastima que fuera para esa ocasión.
Solto un suspiro y le sonrió a la chica que se acerco a ella para maquillarle.

Se sentía perdida, iba a casarse con alguien que ni siquiera amaba.
Alguien que ni siquiera le hablaba.

La situación eta realmente muy complicado y queria llorar.
Realmente quería hacerle, irse pero ese era un tema difícil.

Muy difícil.

...

El morocho termino de ponerse el traje y se miro al espejo.

Un esmoquín negro sus trenzas bien peinadas.

Solto un suspiro y miro a la mesa, sobre esta estana una cajita de terciopelo negro, la tomo y abrió la caja mirando lo que habia dentro de ella con pena.

La situación era complicada, se iba a casar con una chica que estaba seguro lo despreciaba.

Pero ya no habia vuelta atras, no si quería ser el jefe.

La puerta se escuchó, haciéndole mirar al ser abierta en esta aparecio una mujer mayor que lucia muy elegante.

-Señora..- le saludo y cerro la caja de terciopelo para guardarla en su blezzer

La abuela de la cobrizo estaba frente a el dándole una sonrisa algo triste.

Mateo se acerco a ella y le ayudo a tomar asiento en uno de los sofas que estaban en la habitación.

- Quisiera hablar contigo antes..- Dijo ella, mateo asintió y se sento sobre la mesita que estaba frente al sofa mirando a la mujer espectante. -Nunca nos tomamos el tiempo para hablar tu y yo..- Dijo la mujer tomando las manos de mateo, mateo asintió mirando las manos de la mujer y acunandolas entre las suyas.

-Tiene razon, señora ortega..-susurro mateo..- De verdad lo siento mucho..- Le dijo mateo mirandola.

Esta le dio una sonrisa comprensiva.

-Conmigo no es con quien tienes que disculparte, cariño, si no con esa maravillosa chica con la que vas a casarte...- Le dijo ella, mateo asintió.

Sabia que ella tenia razon, pero no podía.

Su orgullo y el sentir que no estaba haciendo bien al acercarse a ella no le dejaban ir a decirle un simple lo siento.

- mateo..- la mujer llamo su atención. - Se lo que esta pasando aqui..- le dijo, mateo la miro sin entender - tengo 73 años, soy una vieja pero una vieja inteligente, me estoy muriendo niño, no por eso me hago más burra - Dijo ella, mateo nego sin entender.

- ¿De que habla?- pregunto.

-Valeria es una chica muy sencilla, crees que me iba a creer el cuento de que llevavan meses conociéndose y que estas limpio de pecados?- Dijo esta y solto una pequeña risa..- de la noche a la mañana deje de recibir visitas de cobradores y nos vinimos a tu casa - Dijo esta, mateo se sorprendió.

Trato - TruenoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora