Pov: Mateo
Siempre me había encargado de que los planes salieran a la perfección, estudiando el panorama, calculando posibilidades, anotando cada posible error para descartar y hacer que toda la misión fuera un éxito total, pero en este momento, me sentía tan encerrado en todo, incapaz de comprender cada cosa que pasaba alrededor de mi, estaban en juego tantas cosas, porque no era solo atrapar a imelda, era atrapar todo lo que conllevaba la situación, saber de david, acabar con todo y no quería que saliera nada mal.
Pero temía arruinar todo. Temía por mi familia, mi esposa, mi negocio, estaba dentro de un huracán de emociones que no estaba siendo capaz de sostener.
— Mateo...— voltee a mirar al morocho que me hablaba, Camilo, él siempre fue una parte esencial en todo el negocio, mi mano derecha, la persona en la que más confiaba. — ¿Qué te sucede? — me interrogó, mientras sus cejas se fruncieron y tomaba asiento a mi lado, suspiré.
— Tengo miedo, turro...— le susurre, era el único con el podía hablar de mis temores, él me miró con una leve mueca. — Todo saldrá bien, somos comuna cuatro ¿no? — trató de animarme, dándome un empujón de hombros, sonreí mirándolo, tenía la misma cara de aquel niño al cual decidí llamar mi mejor amigo y no me había equivocado, lo mire por unos instantes, en donde pude notar que el tambien me analizaba como si intentara leer mis pensamientos y de verdad que yo deseaba que pudiera hacerlo y me dijera que veía, porque yo no los comprendía ni un poco. — también tengo miedo...— camilo susurro apartando la mirada, para mirar sus manos. — Pero nosotros no somos eso, no? — su voz amenazó con temblar un poco.
Lo mire sorprendido, nunca había escuchado a camilo decir aquellas palabras desde hace años y de pronto en mi mente apareció aquel chico de 15 años cubierto de sangre que no era suya si no del sujeto que lo llevó a la vida que tiene, aunque un poco la culpa la tenía mi familia y el mismo por no salir del ghetto.
Lo senti soltar un bufido.
— Esto es una mierda...— susurro y me miro — ¿te das cuenta que nuestros hijos seguirán la misma porqueria? — su tono sonaba harto y lo entendía totalmente porque él tenía razón.
No dije nada, solo me quedé pensando, era muy consciente que mi hijo seguiría mis pasos, pero me preguntaba si realmente quería todo eso para él o ella y eso que todavía no existía en el mismo plano que nosotros, crecí sabiendo que tenía que cargar con un gran negocio familiar, siendo hijo único en una familia con todo el poder del mundo, en mi adolescencia alardeaba sobre ser el rey del lugar y presumía hasta que mi padre me enseñó que realmente no era algo para estar orgulloso, cada último grito o suspiro se sumaba a mi carga, aunque no sentía culpa de nada, pero lo llevaba sobre la espalda.
No podían amenazarme porque lo único que tenía era comuna cuatro y yo sabía que quitarme ese imperio iba a ser imposible, pero quitarme lo que más amo, ahora representaba derrota. Una de la cual no sería capaz de levantarme, me daría por vencido con todo, estaría muriendo.
Me dejaría matar...
— Camilo...— lo miró, sintiendo un nudo en la garganta, el me miro sin expresión alguna— Si nada sale bien, huye con ella, promete eso...— le susurre a mi mejor amigo, sintiendo que le dejaba ver una parte de mi corazón, una que nunca había expuesto ante el, la cara de camilo palideció y parpadeo dándome a entender que mis palabras lo habían desconfigurado.
— ¿De qué mierda estás hablando? — dijo negando y mirando al frente, para luego soltar una risa amarga. — no voy hacer eso, no me iré dejando aquí hecho todo un caos — dijo rápidamente.
Lo mire levantarse y dar vueltas en el mismo lugar, como si tratara de comprender lo que le decía, me levante y el me miro de frente.
—Camilo... — ladee mi cabeza mirándolo serio, él negó rápidamente — No, no me pidas esa mierda, imbécil... — dijo un poco alterado, lo comprendía, pero necesitaba que él lo prometiera, necesitaba escucharlo decirlo.
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Trato - Trueno
FanfictionMateo palacios mejor conocido como TR1 es el gran heredero del cartel más grande de argentina y la boca llamado comuna 4. su padre, quien es dueño de tan grande imperio, le exige que siga el legado de la familia, exigiéndole casarse y tener hijos. ...
