Mateo palacios mejor conocido como TR1 es el gran heredero del cartel más grande de argentina y la boca llamado comuna 4.
su padre, quien es dueño de tan grande imperio, le exige que siga el legado de la familia, exigiéndole casarse y tener hijos.
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El suspiro que vino de mis pulmones me hizo sentir todo el peso de la tristeza que me estaba consumiendo en ese momento.
Que mi abuela me haya dicho aquellas palabras causo en mi un sentimiento de culpa y frustración, me sentia como la más grande egoísta del planeta por haberla tenido aprisionada con mis palabras.
Pero el peso de la culpa era igual de grande como el sentimiento de querer morir si ella se iba.
El aire se me iba con solo pensarlo y una punzada me llegaba a la boca del estomago y mi garganta se sentía seca. La sola idea de perder a la única persona que me quedaba en el mundo me dejaba fria.
Con un dolor constante que no se iba de mi pecho tenia que hacerme la idea de que era momento de quizá dejarla parir.
Pero me sentia tan egoísta de pensar en mi mientras ella deseaba ir a aquel lugar que me había descrito como "Hermoso"
Sintiendo el frio de la mañanas mientras mateo dormida detras de mi sobre nuestra cama, mientras veia el amencer desde el balcón.
El insomnio no me dejaba dormir, no podía dejar de pensar que si dormía mi abuela se iria de este plano terrenal hacia su lugar hermoso.
Me aterraba cerrar los ojos, despertar y que ella no estuviese. Sabia que debía caer en la realidad.
Pero estaba tan alterada mi realidad desde que a mi vida habia llegado el.
Mateo palacios, con sus ojos cafés intensos, su mirada mandadora y su aura de autoridad que me hacia estremecer.
Tanto sus ojos como su voz me había dejado hipnotizada desde el primer dia que lo vi.
Recordaba cada dia como había llegado a mi en ese baño publico del club donde solia trabajar con su mirada llena de curiosidad diciéndome que el me ayudaría.
Hasta ahorita lo había hecho, habia cumplido su palabra.
Mi abuela estaba en la habitación continúa, conectada a tantos aparatos que al verla me abrumaba, tenia enfermeros a su disposición que no dejaban de controlar su estado las 24 horas del día.
Estaba agradecida.
Y describir lo que sentia por mateo en ese preciso momento seria complicado porqué no encontraba palabras para hacerlo.
Mi corazón palpitaba con cada acercamiento de el, con sus miradas, su voz.
Cerre mis ojos disfrutando de la helada brisa y sonreí al sentirlo envolver mi cintura y pegarme a el.
La calidez de sus brazos arroyo todo mi ser, el cual sentia que esta a cayendo a pedazos. Era como si su calor intentara detener mi derrumbe.
- ¿Qué haces aqui afuera? Hace frio..- La voz ronca de recien levantado de mateo me hablo al oido.
Senti todo su pecho vibrar en mi espalda, mientras su voz en mi oído me hacia sentir como una adolescente de 15 años.
¿Que me has hecho mateo palacios?
Sonrei ante sus palabras y asentí mirándolo por sobre mi hombro, con su cara adomilada me regalo una sonrisa ligera.
- Solo pienso..
Deje que mis palabras se fueran con el viento. Escuché su suspiro detras de mi. Para después con sus manos girarme para que lo mirara, yo lo deje hacerlo y lo mire a la cara, mirando sus facciones masculinas y hermosas.
- ¿Es sobre tu abuela?-
Me preguntó mientras me daba una mirada de preocupación, nunca me hubiera imaginado que Mateo palacios estuviera aqui frente a mi sintiendo preocupación por mi abuela, la cual era literalmente mi madre.
Asentí sin dejar de mirarlo.
- me dijo que esta cansada de vivir...-Le susurre sintiendo un pesar enorme caer en mí pecho - y me siento muy culpable de las veces que le dije que me moría si se iba..- nege sintiendo el nudo en mi garganta por lo que estaba diciendo. - Pero te juro que vivia por ella...-
Y eso hacia, vivia por ella, ella era el motivo por el cual cada mañana me levantaba dispuesta a dar lo mejor de mi misma. Y sin ella, sentia que no tenia nada.
- Escucha una cosa..- me dijo mateo llevando un mechon de mi cabello detras de mi oreja. - No estás sola, nunca lo estaras...-me susurro acunando mi rostro entre su manos
Yo adore el toque delicado de sus tibias manos, que aliviaban mi pesadez en el mundo.
-ahora estoy para ti, mi madre esta para ti, mi padre, somos una familia ahora, ahora nos tienes a nosotros..- me dijo y beso mi frente.
Haciéndome sentir como la mujer más amada del planeta.
- Si sientes que todo se te cae, puedes venir a mi...-
Con sus palabras hizo que toda mi existencia se sintiera tan en paz.
Me acerque a el uniendo nuestros labios, la sensación era unica y no sabía cuando eso se habia vuelto una especie de confort a mi corazón.
El sonrió cuando se separo de mi, suspire sintiéndome por primera vez en mi vida completa.
Entonces comprendí que ya no estaba más sola en este cruel mundo que no habia sido el más justo conmigo.
Siempre habia estado sola, siempre habia hecho las cosas por mi misma, había sobrevivido pasando por muchas cosas.
Todos aquellos que tanto amaban siempre se iban.
Lo mire, mire su rostro, cada detalle de el, sus ojos marrones, sus cejas, pestañas.
Cada parte que lo hacia el.
- Escúchame, por ti, todo..- Me susurró mirandome también a los ojos.
Sus ojos brillaban, sus ojos no mentían, sus ojos me decian que el hablaba con la verdad.
Que por mi era capaz de todo.
Hasta de quitarle la vida al que perturbara la mia.
Y eso... Eso me hacía sentir..
Unica...
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Epa un capítulo de la perspectiva de la prota.
Que les pareció?
Es corto pero creo que esta bien o no?
Gracias por votar y comentar Perdón por la mala ortografía.