Capítulo 41: El mal en movimiento

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Bleached vampire por AgentG

Traducción Migue Hi-hat

Los dos Arrancar reunidos no estaban ansiosos por lo que tenían que informar a su amo. Drako no estaba de buen humor ya que dos de sus cuatro generales ya habían desaparecido una y otra vez le habían fallado. Enviaron fuerzas a los terrenos de los yokai que habían encontrado y, sin embargo, ni un solo yokai había sido capturado y enviado de regreso. Necesitaba esa energía, era lo único que podía saciar su hambre interminable. La energía de los huecos solo podía saciarlo por un tiempo limitado y las almas humanas eran iguales.

-Dime dónde están mis otros dos generales- exigió fríamente a los dos que estaban arrodillados ante él en la sala del trono.

-Mi amo Adalberto aún no ha regresado- Demitri se inclinó ante su señor.

-Septima tampoco regresó de los terrenos de caza de los yokai- dijo Demetrio, inclinándose -Podemos asumir con seguridad que fracasó en su misión y no regresará-

-Esto es inaceptable- dijo Drako con voz fría mientras la tensión llenaba el aire -Se suponía que ustedes cuatro eran los Arrancar más selectos que había por ahí, ¿o me equivoqué? Porque por lo que he visto hasta ahora, ustedes cuatro no lo han estado haciendo muy bien, así que ¿qué creen que deberíamos hacer al respecto?-

-M...mi señor he estado ocupado con otros asuntos como usted sabe- Demetrio había estado ocupado con su proyecto especial que se estaba preparando.

-Y ya te estás tomando tu tiempo con ese proyecto tuyo. Dado cómo van las cosas, lo necesitaré muy pronto-

-S...sí, mi señor- no se opuso, sabiendo lo irascible que estaba en ese momento. Si tuviera que adivinar que su nuevo rey tenía hambre, lo cual era un peligro para todos ellos si decidía que los Hollows normales no eran suficientes para saciar su hambre, podría volverse contra ellos.

-En cuanto a ti, Demitri, tampoco has hecho mucho para ganarte tu lugar aquí- Drako miró al general mientras permanecía en silencio. Dio un gran suspiro, el señor de todos los huecos sintió que ya estaba harto de esta tontería. A la derecha del trono estaba su espada, una enorme Claymore que no había tenido que usar desde que tomó el trono, pero tal vez era hora de salir y mostrarle a esta tierra quién era el verdadero rey.

Se puso de pie y agarró el mango mientras los dos miraban hacia arriba, un poco preocupados por si estaban a punto de perder la cabeza. -Iré a donde se dirigía Adalberto y lo recuperaré, eso si tiene una buena excusa sobre por qué aún no ha regresado-

Colocando la enorme espada en su hombro como si no fuera nada, bajó las escaleras y pasó junto a los dos generales. Se detuvo unos metros antes de volver a hablarles. -Demetrio, quiero que ese proyecto se haga más rápido, en cuanto a ti, Demitri, quiero que reúnas más huecos. Si es necesario, abriré una puerta al mundo yokai con todo mi poder y lideraré una invasión yo mismo si esto continúa-

-Sí, mi señor- dijeron ambos hombres a la vez.

Drako asintió con la cabeza mientras caminaba hacia la puerta para recuperar a su general perdido y volver a encarrilar el plan.

-Más tarde-

Demetrio Luxanar se dirigió a su habitación especial, que estaba reservada para su experimento especial que su señor quería que estuviera listo pronto. Caminó por los pasillos vacíos; este lugar no había estado tan lleno como antes. Después de que los shinigami invadieran y luego de la pequeña guerra civil entre los Hollows que luchaban por la posesión del trono, muchos de los Hollows de nivel superior habían sido asesinados antes de que su líder actual saliera de las profundidades y matara a cualquiera que se le opusiera.

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