Capítulo 16: Todo o nada

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Jason Beckett

—Jason, ¿te puedo acompañar?

Sus palabras me convirtieron el cuerpo en gelatina.

Puta madre con esta mujer y su poder sobre mí.

Me quedé inmóvil, sintiendo su piel desnuda en mis espaldas. Sus manos se deslizaron sobre mis pectorales, enviando una ola de calor por todo mi cuerpo receptivo a sus movimientos sobre mí.

—Si te molesto, me salgo y te doy privacidad —continuó, besándome la espalda— me encantan tus tatuajes, ¿qué significan las dos serpientes?

Debía controlarme, no dejar que mis instintos tomaran el control. No quería asustarla, no quería hacer nada que la hiciera sentir incómoda. Pero era difícil, muy difícil, cuando su tacto me hacía sentir cosas que nunca había sentido antes.

Me esforcé por mantener la calma, por no dejar que mis emociones se desbordaran en lo primitivo.

—Estoy fascinada con todos tus tatuajes... los de tus manos, Dios, me encantan —siguió mientras sus manos seguían recorriendo mi torso y sus labios continuaban besándome lento y tortuoso.

Era una batalla difícil de ganar, porque cada vez que sentía su tacto, me sentía más y más primal.

—¿Jason? ¿Me estás escuchando? —rodeó mi cuerpo hasta quedar parada frente a mí y sonrió— te estoy hablando y pareces estatua, guapo.

Cerré mis ojos, fue la forma instintiva que encontré para tener el control. Siempre me ponía estúpido cuando la tenía cerca. Su presencia me bloqueaba, sin saber cómo mantenerme con las piernas firme.

—Sí, te escucho —asentí.

Tenerla de este modo, tan cerca y completamente desnuda me había convertido en la nada misma.

—¿Te molesta que me duche contigo? —se inclinó hacia adelante y besó mi pecho, quedándose allí con sus labios en mi piel. Sentí un escalofrío recorrer mi cuerpo, y mi corazón hizo estragos en mi puto pecho— tu gel de ducha huele delicioso.

—Discúlpame —humedecí más labios al sentir mi pene a punto de explotar por la maldita erección que no logré controlar— lo intenté, pero no pude...

Rió bajito y volvió a besarme, pegándose a mí.

—No te disculpes por darme algo que vine a buscar, Beckett —su cuerpo caliente me presionó con fuerza, aumentando todas mis palpitaciones.

Tratando de bloquear su bendita y tentadora presencia frente a mí, repensé en la pregunta que me había hecho sobre el significado del tatuaje.

—Las dos serpientes tatuadas en mi espalda... ese tatuaje tiene muchos significados —moví mi mano por mi cabello mojado y quité el resto de agua que escurría por mi rostro. El gesto me ayudó a calmarme un poco, pero no podía evitar sentir su mirada sobre mí— pero representa el equilibrio entre dos fuerzas opuestas... no todos mis tatuajes tienen significados, solo aprecio el arte sobre la piel y me los hago, ¿esperabas algo más profundo?

—El equilibrio entre dos fuerzas opuestas —repitió al acariciar mi rostro— me encanta el significado.

Cerré mis manos en un puño cuando comenzó a recorrer mi cuerpo con la yema de su dedo índice.

Piensa en otra cosa, Jason.

Carajo.

Su dedo continuó trazando el contorno de mis tatuajes— Te quedan muy bien los tatuajes, Jason.

LA CONDENA DEL DESEO [TERMINADA]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora