Día 4

50 25 0
                                    

Es noche.
Hoy no tuve tanta necesidad de escribir.
Hemos pasado hablando todo el día.
Aunque quizá no debería haberte hablado.
No porque me arrepienta.
O tal vez sí.
El caso es que volví solo para lastimarte.
Como hago siempre, al parecer.
Con todo lo que tenga sentimientos.
A veces siento que la gente no debería confiar en mí.
Todos estarían mejor sin mí.
Especialmente aquellos que dicen que no es cierto.
Creíste que me quedaría, cuando realmente solo pasaba a ver cómo estabas.
Y eso te dolió.
Sería como irme una segunda vez.
Y creo que, aunque me duela, no volveré después de esto.
No quiero repetir el dolor que ya te he causado.
Y para rematar, acabo de darme cuenta de que te callas el dolor.
El dolor que te causo.
Tú me lo has dicho.
No de manera recriminante, sino explicativa.
Pero ha dolido.
Duele saber que te he causado dolor.
Más de una vez.
Y que te lo has callado.
No me duele que lo callaras.
Me duele que fuese tanto como para que lo callaras.
Lo siento, Mark.
Te amo, y no me gusta causarte dolor.
Pero últimamente parece que no causo nada más.
Con mi madre, ya no sé ni cómo van las cosas.
Un segundo parece mejorar y al otro todo está peor que al inicio.
Creo que ella estaría mejor sin mí.
Quizá no fuese así si yo muriese, pero sí, si yo no hubiese nacido.
Pero, ¿qué puedo hacer?
Realmente, no mucho.
Muchos dirán que puedo cambiar mi destino, tomar mis decisiones, y cosas de ese estilo.
Pero no es tan fácil de hacer.
Implica mucho.
Como todo en esta vida.
Y quizás en otras.
Así que, mientras trato de lograr un cambio, seguiré haciendo lo mismo.
Sufriendo. Amándote. Callando.
Leyendo. Escribiendo. Escapando.

Mis Días Sin Ti.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora