Dónde se carece de opinión, un matrimonio hecho a partir de la obligación y una unión dolorosa.
Pd: NO ROMANTIZO NADA DE ESTO
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El castaño había estado desconectado del mundo desde el primer momento en que piso aquella sala. Con un torrente de malos pensamientos y una ansiedad recurrente en sus venas no opuso resistencia.
Absorto ante todas aquellas de miradas de lastima, que le retrataban como cordero que va al matadero. Y otras con jubiló, siendo el cordero que se sacrificará para alimentar al pueblo.
Sus manos enguantadas protegían su palma de sus uñas, que además de mascadas y maltratadas debido a su ansiedad también si llegasen a tener oportunidad desgarrarían su propia carne.
Ante cualquiera el ambiente de festejo se sentía en cada rincón del salón, más la pieza central, los recién casado no demostraban tanta alegría. Aquino juraría que no había visto más de tres sonrisas formarse en el rostro de Reviil, quien parecía divertirse con su situación.
¿Y como lo sabía?
Aún sobre todos sus invitados y las cordiales charlas que había tenido con todos los líderes de los mobs, en ningún momento despegaba su vista de él. Ojos rojos, brillando de una emoción indescriptible al chocar con los suyos, manos grandes que sin dudarlo se posaban sobre él con posesividad, y aquellas palabras que melosas se enredaban en su cabeza. Todo acompañado de esa carcajada que aún perturbaba en su cabeza.
La ansiedad carcomía su piel, sus ojos vagaban por todos los sitios de aquel salón, implorando por poder despertar en un futuro próximo. Aún con el sentimiento de que todo era un sueño.
Un sueño muy realista.
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Los últimos rayos lunares estaban golpeando por aquellos inmensos ventanales, y Aquino con la ansiedad burbujeando en su piel sabía lo que significaba.
Su cuerpo se desbordaba de adrenalina, toda con el único fin de poder seguir su instinto y salir corriendo de aquel lugar. Sus manos comenzaron a temblar, sujetando entre sus manos la delicada tela de su capa, superponiendo todas las ventajas y consecuencias en su cabeza ante un posible escape.
Más aquel peso sobre su cuerpo fue suficiente para borrar todos sus planes. Aquella mano llena de cicatrices y vestida con la armadura ceremonial de su tribu no daba lugar a dudar sobre su portador.
Un suspiro entrecortado se escapó de sus labios, su cintura fue rodeada por uno de los brazos de su esposo quien lo guiaba como si nada entre tantas personas. Personas que no dejaban de verle como el jugoso cerdo que va al matadero.
Con sonrisas burlonas, ojos entrecerrados y de mirarda escudriñadora. Cómo aquellos que saben que rompiste un plato, y que por tanto saben a quien han de castigar.
Tal vez pelee si se equivocó... No había forma que este ser, poderoso y vil pudiera compartir su poder con un humano. Uno de los destacados, uno de los que buscaba su caída y hizo lo necesario para poder derrotarlo...
Nunca antes en su vida se había arrepentido tanto de haber sido un guerrero.
Atravesaron a todos sus invitados que abrían el paso como si nada, inclinandose ante Reviil y soltando pequeñas risillas al verle pasar. Sus ojos miel que muy pocos habían visto opacos, se comenzaron a nublar con lagrimas no derramadas.
Incluso si hizo todo lo posible para retrasara la caminata fue imposible. Dejo de hacer fuerza contra el suelo cuando sin ninguna queja fue levantado del piso, un jadeo de sorpresa escapó de sus labios. Reviil lo había levantado como si nada, colocándolo sobre su brazo y caminado entre los intricados pasillos a algún sitio.
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"𝕰𝖑 𝖈𝖔𝖓𝖘𝖔𝖗𝖙𝖊 𝖉𝖊 𝕽𝖊𝖛𝖎𝖑"
Fiksi PenggemarNO COMPARTIR CON LOS STREAMERS Tengo una migraña que se cagan y esto es por la anécdota lol 𝓐𝓺𝓾𝓲𝓷𝓸 𝓫𝓸𝓽𝓽𝓸𝓶
