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¿Les gustaría que actualice más rápido?

Pues a mi me gustaría que comenten más rápido.

COMENTEEEEEEN 👹👹👹👹👹👹👹

.

Había pasado casi dos días desde ese incidente en la cocina.

Sunoo ya lo había aceptado, no eran ligues ni novios ni prometidos, eran ESPOSOS por lo que la intimidad es algo normal en gente casada... aunque él nunca haya tenido intimidad con nadie.

Lo más probable es que Ni-ki quisiera tocarlo más, ya que él estaba acostumbrado a su vida "activa" por lo que Sunoo se mentalizado cada día que podría ser EL DÍA.

Le gustaba Ni-ki, él era su alfa, él era su esposo, él era quien cambió su apellido de Kim Sunoo a Nishimura Sunoo, aunque a veces se le olvidaba y decía "Kim Sunoo" cuando preguntaban por él nombre en un recibo o algo.

Sería raro si estando casados lo único que hacen es besarse ocasionalmente ¿No?

Por lo que en ese momento, mientras Ni-ki estaba encima de él en la cama, en la noche del 22 de diciembre, Sunoo trataba de ser más sensual en sus acciones.

Trataba de ser deseado por Ni-ki, trataba de que éste se desesperara por tenerlo, aunque en su mente estaba el "¿Talvez ella era mejor en esto que yo?"

Aunque gran parte del día la olvidaba, había momentos en los que las dudas crecían en su mente para luego volver a ser sepultadas.

Mientras Ni-ki besaba con hambre sus labios, Sunoo se atrevió a abrazar su cadera con sus piernas, acostado en la cama con el alfa encima suyo y entre sus piernas.

El omega subió sus manos desde el abdomen del alfa hasta su cuello, acariciando suavemente su piel hasta unir sus manos en su nuca, subiendo para acariciar su pelo.

La lengua del alfa se paseaba por la cabidad bucal del omega, quien trataba de seguirle el paso.

-Esta noche está haciendo frío- dijo Ni-ki separándose del beso para ir hacia su cuello y subir hasta su oreja con besos suaves, pero algo desesperados, mientras mordía suavemente su piel para poder bajar de mueva cuenta, yendo hasta donde el pijama de Sunoo le permitía.

Habían veces en que Ni-ki olvidaba que ese chico no tenía más experiencia que besos con anteriores parejas y literalmente fue hace años que no tenía contacto.

Esta era una de esas veces.

Mientras el ambiente se ponía más caliente, Sunoo solo se quedaba quieto y abrazando a Ni-ki, era un completo pillow prince ya que lo único que hacía era estar acostado o en diferentes posiciones.

El omega soltó un poco el agarre de sus piernas en la cintura de Ni-ki permitiendole a este mover su cadera suavemente para adelante, sintiendo el roce de la ropa interior de Sunoo contra su pijama, sí, solo estaba con la parte superior de la pijama.

Ni-ki estaba con la pijama completa, desordenada de la parte superior, pero no demasiado.

Pero el pantalón de Sunoo había desaparecido hace unos minutos.

Las manos del alfa se fueron hasta su cadera, bajando suavemente por sus piernas hasta apretar sus muslos a su antojo, mientras Sunoo sentía los besos contrarios en su cuello y pronto desabotonando su pijama para bajar más sus besos.

-N-Ni-ki...- Sunoo suspiró sintiendo un suave vaivén de la cadera de Ni-ki, empujando y soltando con suavidad pero algo de desespero.

-Solo un poco más...- El alfa pidió latiendo su torso.

Ni-ki había estado con omegas hombres y mujeres, con modelos, con betas, con algunos famosos,  pero esto era otro nivel, todos se quedaban tan aburridos comparados con lo que era Sunoo, ese chico de dulces besos y suspiros angelicales, podría estar todo el día solo escuchándolo y sin aburrirse.

-Ah...- dijo sin tanta fuerza para que sea fuerte, pero lo suficiente para ser bien escuchado cuando el alfa metió a su boca uno de sus rosados botones.

El omega de inmediato trato de cerrar sus piernas por instinto, pero Ni-ki estaba en medio de estas así que solo lo abrazó fuerte con sus muslos, señal que Ni-ki tomó de otra manera.

Sujetando su cadera con una mano, empezó a moverse como si estuviera dando embestidas lentas y algo fuertes, haciendo a ambos sentir ese cosquilleo extraño en sus estómagos

Y antes de que alguno de los dos pueda hacer algún movimiento más, el timbre sonó.

¡MALDITA SEA, MUERANSE TODOS, OJALÁ NO HAYA HUMANIDAD PARA QUE NUNCA NADIE ME PUEDA INTERRUMPIR OTRA VEZ, PUTA MADRE ODIO A LOS HUMANOS!

Dijo Ni-ki en su mente mientras seguía escuchando el timbre sonar.

Con un fuerte y sonoro suspiro, se separó de Sunoo casi llorando mientras acomodaba su ropa y salía de su habitación para ver quién era la persona que había arruinado el momento.

-Ah... mamá...- dijo Ni-ki viendo a su madre y detrás de él a su padre.

-Hijito~- dijo este  abrazándolo -Sé que es tarde pero les trajimos pastel.

-¿Ah? ¿Porqué pastel?

-¿Qué no puedo darle nada a mi hijo y a mi yerno solo porque los quiero?- dijo su madre ofendido por su regalo.

-Mamá, claro que puedes, muchas gracias- aceptó la caja de regalo.

-Supongo que estábamos interrumpiendo, lo siento- dijo su padre, ya que él aroma de ambos estaba bien mezclado y algo fuerte en ese momento.

-A-ah, n-no es lo que pasa... S-Sunoo ya esta durmiendo y-y--

-Sí, sí, pero creo que es un poco pronto para tener hijos- y después de eso, su padre cerró la puerta.

El alfa fue a la cocina dejando el pastel en el refrigerador, suspirando suavemente.

¿Sunoo estaba listo para eso? No se lo había preguntado, era su primera vez después de todo, aunque estaban casados, antes de eso no habían tenido ninguna clase de relación formal o título de novios.

Talvez se estaba adelantando mucho... pero ¿Cómo detenerse? Cuando tenía a ese chico debajo de él, tan dócil a sus movimientos y a veces tímido a sus toques, aquel que lo llevaba al límite en solo unos segundos y el chico con el que tenía la gran fortuna de poder llamar "esposo".

-Necesito una ducha bien fría...- dijo el alfa sabiendo que después de que el ambiente fuera cortado, no podía volver a sus caricias nocturnas con Sunoo o escalar a algo un poco más intenso.

Mientras que en la habitación.

Sunoo estaba acostado en la cama, era un chico de 21 años que la única razón que tuvo para no tener relaciones era estar comprometido, pero también fue un adolescente con las hormonas a tope y con ganas de experimentar más.

Ahora podía experimentar ese más.

Sí, tenía algo de miedo, pero también estaba casado, absolutamente nadie podía decirle que lo que hacía estaba mal, porque era su esposo con el que hacía esas cosas.

¿Qué debo hacer?

Se preguntó, a parte, había mucho tiempo para planear eso ¿No? Navidad estaba muy cerca y siquiera sabía qué podía regalarle a Ni-ki.

¿Comida? ¿Algún detalle? ¿Algo hecho a mano? No lo sabía.

Esa noche, gracias a la calefacción, hacía algo de calor, por lo que se durmió ahí mismo, sin preocuparse de arreglar su ropa y cuando Ni-ki entró a la habitación, con el pelo mojado luego de una ducha fría y vio a Sunoo sin pantalón, con la pijama desabotonada y acostado abrazando su almohada, suspiro volviendo a la ducha fría de la que había salido hace un momento.

¿Es esto un castigo?
































Cami~

OTHER - SunKi♡Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora