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-¿Qué haces, Mikasa?- escuché que el chico a mi lado preguntaba con un tono adormilado mientras me abrazaba por la cintura, ignorando el hecho de que me estaba moviendo.

-Mes estoy levantando...- le respondí con confusión, ya que a mi parecer era algo obvio.

-Pero está lloviendo y es temprano. No me digas que vas a entrenar.

-¿Por qué no? Puedo entrenar dentro de la cabaña- me encontraba sentada en el borde de la cama, por lo que le daba la espalda al hablar.

-Me dará frío si te vas ahora mismo, además podrías resfriarte de nuevo por lo mismo, mejor aprovechemos de descansar- esto lo dijo luego de acomodarse para estar sentado detrás mío y acariciar mis hombros.

-Debo protegerte si alguien nos encuentra- esta vez mis palabras salieron duras de mi boca.

-Nadie vendrá- susurró en mi oído izquierdo, cosa que hizo que me sonrojara.

-Esta bien, si me lo pides, me quedaré aquí contigo- luego de decir aquello, volví a acostarme a su lado, retomando él también su posición en la cama. Quedamos con nuestros rostros frente a frente y nos contemplamos el uno al otro por unos segundos.

Este último tiempo me he vuelto menos dura conmigo misma y con él, quiero aprovechar cada segundo que tenga a su lado.

Eren comenzó a acariciar mi cabello con una de sus manos y decidí apegar mi cara a su pecho. Estaba muy cálido, sin embargo preferí volver a mi anterior postura para darnos un beso.

Era un momento íntimo y tranquilo, no había necesidad de que alguno hablara, así se sentía bien. Ojalá nuestras vidas siempre hubieran sido así y también lo pudieran ser en un futuro, pero cada día que pasa, es un día menos de vida para Eren, lo único que podemos hacer es disfrutar y aguantar nuestro dolor por tener que separarnos.

Siempre me pregunto cómo será mi vida cuando él ya no esté. ¿Podré seguir adelante?, ¿podré volver a amar? Son preguntas que debo evadir para no arruinar estos momentos lindos, debo vivir el presente. Debo pensar en prepararnos para el invierno que se acerca, en cuidar todos los días de mi amado, en entrenar para no perder mi fortaleza y en darle a Eren todo el cariño y amor que merece después de todas las cosas que hemos pasado juntos y para agradecerle todo lo que ha hecho por mí desde el día en que me salvó la vida y me puso esa bufanda.

Volvimos a besarnos con cariño y por alguna razón, a pesar de que era de día, volví caer dormida en los brazos de Eren.

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⏰ Última actualización: May 01, 2025 ⏰

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La cabaña [Eremika]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora