Cuando llegué a casa, la mayoría ya estaba allí. El salón estaba lleno de su presencia casi etérea. Alice estaba sentada en el brazo del sofá junto a Jasper, mientras Emmett y Rosalie estaban abrazados.
Carlisle estaba leyendo en su sillón favorito, con una expresión serena que siempre me recordaba a un sabio de otro tiempo. Me acerqué a él con cierta duda, sintiendo que mi petición era insignificante en comparación con los temas que seguramente ocupaban su mente.
—Carlisle, ¿puedo hablar contigo un momento? —pregunté, jugando con las mangas de mi vestido, un gesto que no había logrado abandonar desde mi conversión.
Hacia eso muy seguido con mi bata de laboratorio en mi otra vida.
〘 〙
Él cerró el libro con calma y me dirigió una mirada comprensiva.
—Claro, Bree. ¿Qué sucede?
Tragué saliva o mejor dicho veneno..., un gesto inútil para un vampiro, pero aún tan humano.
—Unos amigos de la escuela me invitaron al cine esta noche. Quería... pedirte permiso para ir.
Sus cejas se alzaron ligeramente, más por sorpresa que por desaprobación.
—Eso suena bien. Es bueno que estés socializando. Pero, Bree, no creo que necesites pedirme permiso para algo así. Si seguro de que puedes manejarlo, por supuesto que puedes ir.
Sentí una mezcla de vergüenza, no tanto por el simple hecho de salir, sino porque, a pesar de ser ahora un vampiro, el dinero seguía siendo esencial para pequeños gustos. Esta tarde, frente a la librería, lo entendí con frustración al recordar que no tenía ni un centavo para comprar un libro.
—No es exactamente por eso... —admití, bajando la mirada—. Es que no tengo dinero para las entradas. Y no quería pedirles a ellos porque... bueno, no quiero parecer una carga o que piensen que no puedo pagarme algo tan simple como una salida al cine.
Carlisle inclinó la cabeza, con una expresión que mezclaba ternura y algo parecido a un toque de culpa.
Antes de que pudiera responder, Alice intervino, saltando desde el brazo del sofá.
—¡Eso es tan ridículo! No permitiré que mi pequeña Bree pase vergüenza delante de nadie. Ya eres parte de esta familia, y no deberías sentirte incómodo por algo así —dijo con un tono firme.
—Exacto —añadió Jasper, desde su lugar, con su calma habitual—. Somos una familia, y aunque puede que no lo sientas del todo todavía, queremos que siempre te sientas respaldada por nosotros.
Alice desapareció en un parpadeo y, antes de que pudiera decir algo, estaba frente a mí sosteniendo una pequeña maleta negra.
—Toma esto. Lo guardé para ti, pero ya es momento de dártelo —dijo con una sonrisa radiante mientras me la extendía.
La miré con curiosidad y algo de aprensión.
—¿Qué es?
—Ábrela —respondió, su tono lleno de entusiasmo contagioso.
Deslicé el cierre con cuidado y, al ver el contenido, mis ojos se abrieron de par en par. La maleta estaba llena de dinero, billetes perfectamente organizados, como si acabaran de salir de un banco.
—Alice, ¿qué... qué es esto? —pregunté, sintiendo que mi voz se distorsionaba por la sorpresa.
Ella me miró con una mezcla de diversión y orgullo.

ESTÁS LEYENDO
Soy Bree Tanner [Eclipse]| Una Segunda Oportunidad.
VampireDespertar en un cuerpo que no es el tuyo ya es bastante extraño, pero descubrir que eres Bree Tanner, una vampira neófita destinada a morir, es aún peor. La última cosa que recuerdo es mi muerte trágica, y ahora, de alguna manera, me han dado una se...