Tuvieron que pasar al menos unos cuantos minutos para que Theo logrará calmarse, al hacerlo se levantó junto a Draco del suelo y se sentaron en el sofá para comenzar a contar lo que había pasado a la familia quienes lo escuchaban con suma atención. Ni Lucius, ni mucho menos Narcissa podían creer lo relatado, ninguno de ellos dos era cercano al padre de Nott y aunque sabían que era un hombre serio y reservado su mente no les permitía entender como un padre lastimaría de esa forma su propio hijo. Lo pensaban, una y otra vez poniéndose en la situación, ellos no se atreverían a lastimar a Draco.
-Theo, cariño... ¿Por qué no nos dijiste antes? Pudimos haberte ayudado. -Dijo mientras lo abrazaba.
Dentro de su instinto maternal poco le importaba que él no fuera su hijo, tenía la necesidad de querer reconfortarlo lo más que se le permitiera.
-No i-importa ahora eso.
Esa noche Theo se quedó a dormir en la mansión Malfoy, le habían ofrecido una habitación, pero por primera vez dentro de su gusto por la soledad; no quería estar solo. No quería dormir con ese sentimiento, no quería lidiar con ello en ese momento. Draco esa noche durmió con él, dormían en camas separadas y realmente el rubio no pudo dormir mucho pues durante el transcurso de la noche su amigo se despertaba con esas ganas de llorar en las cuales volvía a ser un niño pequeño que buscaba a su mamá.
[...]
La estadía en aquella casa fue más duradera de lo normal, tanto que ya era navidad y pareciera que Lucius y Narcissa ya lo habían adoptado. Lucius intentó razonar con el padre de Theo, sin mucho éxito esa conversación se había vuelto en una pelea. "Quédatelo si es lo que quieres, no me importa que pase con ese tipo" había dicho el señor Nott antes de correr de su casa a Lucius.
El 24 de diciembre los cuatro se encontraban cenando juntos frente a la luz de pequeñas veladoras, el aire era frío, pero extrañamente cálido. No hablaban, más no había silencio, el sonido de un piano cuya música era lenta resaltaba en toda la mansión. A las 12 exactas comenzaron a abrazarse y a felicitarse entre todos por navidad, compartieron un poco más tiempo frente a la chimenea hablando de cosas triviales como que aparentemente ciertos padres ya sabían sobre la relación que tenía su hijo con "El elegido".
Pasaba un poco más de la una y ya se encontraban todos en su habitación. La puerta de Theo se comenzó a abrir de poco a poco, él seguía despierto así que dirigió su mirada a ella notando como Draco pasaba de manera silenciosa.
-Sigues despierto, me alegro.
-¿Paso algo?
-Si, quería darte tu regalo de navidad. -Sonrío.
-¿Mi regalo? Draco, no pudiste esperar hasta más al rato en la mañana?
-¿Yo? Si, yo sí, pero el regalo no.
Apenas terminó la oración abrió más la puerta dejando ver a Neville quien estaba amarrado de los pies y las manos, tenía una cinta en la boca y en su cabeza había un pequeño listón rojo.
-¡Ta-da!
-¿Qué hace aquí? -Preguntó rápidamente dirigiéndose a ellos.
-¡Lo traje para ti! -Mencionó con emoción manteniendo un tono levemente bajo.- Bueno, Blaise lo trajo, pero ya se fue.
-¡¿Lo secuestraron?!
-¡Shhhhh! Vas a despertar a mis padres. No, no fue secuestro, lo pedimos prestado a su abuelita.
-Por Merlín Santo... -Suspiro y comenzó a desatar a Neville.- ¿Estás bien?
-Si, si, estoy bien...
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𓂃🪻•𝘊𝘢𝘳𝘵𝘢𝘴 𝘰𝘭𝘰𝘳 𝘢 𝘭𝘢𝘷𝘢𝘯𝘥𝘢 •🪻𓂃 || 𝑇ℎ𝑒𝑜𝑣𝑖𝑙𝑙𝑒 ★
Fiksi Penggemar"𝘈𝘱𝘳𝘦𝘯𝘥𝘪 𝘢 𝘢𝘮𝘢𝘳𝘵𝘦 𝘢𝘶́𝘯 𝘤𝘶𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘮𝘦 𝘭𝘰 𝘯𝘦𝘨𝘢𝘴𝘵𝘦, 𝘮𝘦 𝘲𝘶𝘦𝘥𝘦 𝘤𝘶𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘳𝘰𝘨𝘢𝘴𝘵𝘦 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘶𝘯 𝘯𝘪𝘯̃𝘰 𝘢𝘴𝘶𝘴𝘵𝘢𝘥𝘪𝘻𝘰. 𝘔𝘪 𝘷𝘪𝘥𝘢 𝘥𝘢𝘳𝘪𝘢 𝘱𝘰𝘳 𝘵𝘪, 𝘮𝘢́𝘴 𝘴𝘦́ 𝘲𝘶𝘦 𝘵𝘶́ 𝘱𝘰𝘳 𝘮𝘪 𝘯...
