Episodio catorce.

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Hubo un gran silencio entre ambos, sus miradas se cruzaron entre si como si ese silencio no fuera incómodo. No lo era, realmente no lo era... Para el rubio los ojos de la azabache decían más que mil palabras y para ella era lo mismo.

En cuanto abrió su boca recibió una llamada de su padre a lo que la fémina procedió a atender, el rubio se hizo para atrás procediendo a fijar su mirada en el techo.

Llamada:

Sunoo: Dónde mierda estás.

De fondo se oía el sonido del auto, una carretera parecía que estaba conduciendo.

____: Papá, ¿Pasa algo?

Sunoo: ¿De verdad me preguntas eso? Me avisa un colega mío que te vas con un pandillero, ¿Haz desayunado un maldito payaso? ¿Tan mal papel de padre he hecho? ¿¡DONDE PUTAS ESTAS!?

_____: ... Papá, no es lo que pien-...

Sunoo: ¡Cállate! En la casa verás, maldita niña de mierda, no volverás a salir nunca más y olvídate de todo, de la casa a la escuela y viceversa te llevaré yo mismo.

Hubo un silencio grande a lo que la femenina solamente asintió.

____: Si, papá, iré a el parque te espero allí...


Fin de la llamada.


No hubo palabras por parte de su progenitor, le había colgado a lo que la fémina procedió a cerrar los ojos, el rubio la estuvo mirando en todo ese tiempo.

Rindou: Yo te llevo, vamos caminando no está lejos.

No hubieron palabras por parte de ella, solo silencio... Silencio que contenía lágrimas de por medio, la fémina procedió a suspirar incorporándose para dirigirse al dónde se encontraban sus pertenencias, tomandolas.

. . .


Una vez que ambos se encontraban en el parque o más bien llegando a este la fémina visualizo el auto de policía de su padre en aquel sitio a lo que comenzó a acercarse, el rubio en ningún momento se apartó de su lado, caminaba con las manos en los bolsillos y un semblante serio. _____ observo como su padre bajaba del auto se le notaba realmente furioso, parecía un toro ante un manto rojo, la distancia poco a poco fue acordándose, su padre se había acercado y en cuanto la fémina iba a abrir la boca... Las gafas de Rindou habían volado, escuchándose como algo caía en peso muerto, sus párpados se abrieron de par en par, fue realmente rápido en cuanto volteo a ver al rubio este se estaba incorporando, a pesar de poder defenderse no lo hizo... Mientras tanto Sunoo no permitió que se levantará, le coloco el pie sobre la espalda y lo empujo nuevamente al suelo con clara intención de darle una golpiza a lo que la joven solo tomo el brazo de su padre jalandolo hacia atrás.

_____: ¡PAPÁ, DETENTE!

Exclamó con fuerza tratando de evitar que su padre siguiera golpeando a aquel chico que le atraía, no hubo palabras por parte mayor solamente un sonido seco, su rostro se giro hacia otro lado y su nariz comenzó a sangrar, más no lo soltó.

Sunoo: ¡No te metas! Debí haberte dado una golpiza cuando eras niña, quizás así eras más derecha. No puedo creer que estés con un sucio pandillero como este.

Apretó los dientes procediendo a mirar a su padre con los ojos cargados de furia, dolor y tristeza.

_____: ¡No le llames así! Yo... ¡Yo lo amo!

Rindou por su parte apenas se estaba recomponiendo pero al oír esas palabras sus párpados se abrieron de par en par, quedando inmóvil.

Aquel hombre se elevó sobre ella mirándola con desaprobación y ira, parecía un monstruo... La tomo con fuerza de los hombros antes de darle un fuerte empujón para que se apartará de su camino, iba a matar al rubio, pero dicho empujón la guío hasta la calle provocando que callera y en cuanto se dispuso a incorporarse todo se volvió negro...

Perspectiva de Rindou.


Fue shoqueante el oír dichas palabras, aquellas hicieron que su corazón latiera con gran fuerza como.si quisiera salirse de su pecho, en cuanto se dispuso a hacerle frente a aquel hombre vio el empujón que le había hecho a la más baja a lo que solo se impulso con su pie para evitar que callera a la calle, pero al estirar su mano fallo el agarre provocando que sus pupilas se contrajeran, aparentando el puño y callendo al suelo, un auto que iba a gran velocidad la había arrastrado 20 metros en cuestión de segundos.

 𝖥𝗈𝗋𝖻𝗂𝖽𝖽𝖾𝗇 ─ 𝖱𝗂𝗇𝖽𝗈𝗎 𝖧𝖺𝗂𝗍𝖺𝗇𝗂Donde viven las historias. Descúbrelo ahora