Visita de improvisto

253 3 0
                                        

Besar a Harry, si, ese era sin duda mi pasatiempo favorito.
En medio de una sonrisa Harry me inclino haciendo que mi espalda diera con el piso mientras sus labios se deslizaban por mi barbilla causándome un suspiro.
- Si quieres que nuestro trato de no intimar por un tiempo funcione, tal vez deberías detenerme - murmuro mordiendo ligeramente mi cuello haciéndome gemir.
- No quiero que pares - dije envolviendo mis brazos en su cuello atrayendo su boca a la mía - ¿Qué trato?
Él solo rio mientras agarrando mis piernas me bajaba un poco mas haciendo de esta manera que mis caderas chocaran con la suya y que su parte mas sensible colisionara con la mía haciéndonos gemir, definitivamente tres meses en abstinencia estaba acabando con nuestros estribos.
Él intento incorporarse y de manera rápida yo rodee con mis piernas sus caderas presionándolo contra mi, impidiéndole moverse y haciéndolo jadear, eso me hiso sonreír. Mordí el lóbulo de su oreja.
- Entonces, yo supongo que tú no quieres que pare - murmuro con la voz entrecortada.
- Supones bien.
Él respiro profundamente antes de dedicarme una mirada traviesa al tiempo que sus manos subían hasta cada una estar sobre uno de mis senos, apretó ligeramente y yo di un profundo gemido, volvió a apretar y esta vez rió ante mi reacción.
- Me encanta cuando duermes en mi apartamento porque entonces tú no llevas sujetador - dijo aun con sus manos en mis pechos.
- Harry... eso sonó muy lascivo.
- ¿Qué? ¿ahora quieres que te hable sucio? - bromeo besando la cima de mis senos.
Yo reí mientras apretaba mas el agarre de mis piernas haciendo mas contacto entre el centro de nuestros cuerpos.
Ciertamente ayer había pasado la noche en el apartamento de Harry, acabamos de despertar hace tan solo dos horas y media y mientras hacíamos el desayuno comenzamos a bromear y ahora henos aquí, en el suelo de la cocina. Como acababa de despertar esa era la razón por la que no llevaba sujetador, lo cual es bastante oportuno por que lo que mas estoy deseando es que Harry me toque en todas partes. Toda esta tensión sexual acumulada en tres meses finalmente esta explotando en la cocina de su departamento, lindo.
Los labios de Harry hicieron succión en mi cuello y estoy muy segura que eso dejaría una marca. Agarrando su cabello lleve su boca a la mía en donde de manera lenta exploramos nuestra boca con nuestras lenguas.
Lleve mis manos hacia su trasero cubiertos por tan solo un bóxer y lo presione contra mi, de hecho estaba tan desesperada que me encontré frotándome un poco contra él haciendo que él mordiera mi labio inferior.
- Estoy seguro de que damos la impresión de dos animales en celo - murmuro levantando el dobladillo de mi camisa, retirándola de mi cuerpo dejándome desnuda en la parte superior de mi cuerpo - ¡oh Dios! - exclamo mientras comenzaba a besar mis pechos.
Me retorcí bajo su cuerpo soltando maldiciones y palabra inatendibles, estábamos muy hambrientos. Con astucia retire la camisa de su cuerpo explorando con mis manos su espalda mientras sus manos se deslizaban por mis muslos. Entonces lo sentí, una sensación que conocía muy bien en la parte inferior de mi cuerpo, en mi parte intima.
De un empujón quite a Harry de mi camino y desnuda de la parte superior de mi cuerpo corrí rápidamente al baño cerrando la puerta tras de mi.
Un minuto después de inspección mis sospechas fueron ciertas.
- Mierda - murmure al tiempo que Harry tocaba la puerta del baño.
- ¿sucede algo? - pregunte confundido tras la puerta.
- Si... - dije en medio de un suspiro - cariño, necesito que vayas a una farmacia.
- ¿Por qué? - pregunto - tengo preservativos en la habitación.
- Si... pero algo inesperado ocurrió - indique algo avergonzada - digamos que tengo una visita de improviso.
- No entiendo lo que quieres decir, ¿querrías por favor abrir la puerta?
- Lamento que tengas que quedarte caliente Harry - indique - pero estoy menstruando, ahora por favor ¿puedes ir a la farmacia a buscar algo para mi?
- Mierda - lo escuche decir antes de escuchar sus pasos alejándose.

Si comenzaba a creer que mi suerte había cambiado estaba muy equivocada, es decir, estoy a punto de intimar con mi novio luego de tanto tiempo y mi periodo decide adelantarse, vaya suerte la mía.
Llevaba una hora desde que Harry había salido del departamento preguntándome que exactamente necesitaba, no se escuchaba avergonzado de hecho sonaba como mas con miedo a meter la pata y traer algo que me diera algún tipo de alergia, lo cual me pareció dulce.
Finalmente escuche pasos acercarse, para luego tener a Harry llamándome.
- Sigo en el baño - respondí.
- ¿llevas todo el tiempo en el baño? - cuestiono
- Si, ¿conseguiste algo? - pregunte
- Si, aunque no sabia que marca tomar y agarre varias - dijo riendo mientras yo abría un poco la puerta y cerraba luego de tomar las bolsas - te espero en la cocina.
- Vale.

Al salir del baño me encontré con un Harry acostado en el sofá con su vista hacia el techo, mis mejillas estaban sonrojadas para el momento en el que él me vio con una sonrisa divertida.
- ¿lo hice bien? - pregunto refiriéndose a la compra.
- Muy bien - dije sonriendo un poco - lo siento Harry.
- ¿te disculpa por algo que esta en la naturaleza de la mujer? - rió - _______ eso es algo que tú no puedes controlar, ahora ven aquí.
Obedecí y me acosté a su lado con mi espalda contra su pecho, me abrazo con fuerza con su nariz rozando mi cuello al tiempo que deslizaba dulcemente su mano por mi vientre.
- ¿te duele? ¿tienes calambres? - susurro en mi oído y yo sentí que me derretía.
- Solo un poco - respondí cerrando mis ojos al tiempo que sus manos acariciaban mi vientre.
Cada día este hombre me sorprendía mas, esta había sido una perfecta situación para que él actuara como un idiota y en cambio se comporto como un novio amoroso que haría cualquier cosa por su novia. Cada día mis dudas desaparecían, porque cada día Harry parecía ser mucho más perfecto... para mí.

The perfect coupleDonde viven las historias. Descúbrelo ahora