Una vez mas como cada vez que yo bajo de un avión me encuentro en el baño del aeropuerto refrescando mi pálido rostro con agua fría. Mierda, como futura psicóloga quizás yo debería tratar este problema con algún colega, porque al parecer nunca lograre desprenderme de este miedo a volar.
Revise mi Iphone y tenia al menos seis mensajes de Harry atrasados debido al vuelo. Por fin, después de una semana con cuatro días volvería a ver a mi chico, necesitaba estar con él y alejar de mi mente esos pensamientos confusos referentes a Johnny. Pase una mano por mi cabello intentando arreglarlo y aplique pintura labial a mis labios, no quería que después de tantos días sin vernos Harry tuviera una mala imagen de mi.
A paso lento, con mi maleta en mano y una almohada bajo mi brazo busque a Harry con la mirada. Mordí mi labio y fruncí el ceño al no verlo en ninguna parte, lo último que necesitaba es que él llegara tarde. Me sobresalte al sentir unos brazos rodearme desde atrás luego me relaje y sonreí.
- ¿esperando a alguien hermosa? - susurro en mi oído.
Me di la vuelta sin perder mi sonrisa, deje caer la almohada al piso y con mis brazos rodee su cuello. Él era tan hermoso, y era mío.
- Estoy esperando a mi prometido. - respondí pestañando continuamente.
- Es un maldito suertudo tu prometido por tener a tan hermosa dama bajo sus encantos. - indico acercando lentamente sus labios a los míos.
- Seguro que lo es. - susurre antes de sentir como su labios presionaban los míos.
Mis terceros pensamientos, Johnny y las confusiones desaparecieron en cuanto sus labios estuvieron sobre los míos. Suspire. Estos eran los besos que yo necesitaba para dejar de estar tan tensa.
Cuando su lengua toco mi labio inferior abriendo paso hasta lo mas profundo de mi boca yo casi lloro de la emoción y apegue mi cuerpo mucho mas al suyo mientras con anhelo succionaba su labio inferior reteniéndolo por un segundo para luego pasar mi lengua por el mismo. Mis manos masajearon su nuca y lo escuche jadear.
Harry mordisqueo mi labio superior antes de liberarlo y verme con una sonrisa ladeada y ojos brillosos.
- Te extrañe. - murmuro.
- Yo también. - asegure abrazándolo con fuerza y escondiendo mi cabeza en su cuello. - te amo.
- Lo se cariño, se que lo haces.
- Lo hago. - repetí sin querer soltarlo. Él rió suavemente. Me saco de mi escondite y me observo fijamente a los ojos.
- ¿estás bien? - pregunto acariciando con sus largos dedos mis mejillas.
- Ahora que estoy contigo si.
Él sonrió y me beso una vez mas antes de liberarme de su toque y tomar el aza de mi maleta, observo la almohada con diversión y me vio enarcando una de sus cejas.
- ¿Qué? - pregunte con una pequeña sonrisa. - estaba sola en ese vuelo, sin nadie que me calmara y pensé que el traer una almohada seria algo bueno.
- ¿y funciono?
- Creo que para cada vuelo lo que necesito es que mi novio me atasque de besos que me hagan olvidar hasta mi propio nombre.
Él rió y ubicando la almohada bajo su brazo y tomando mi mano entre las suyas emprendió un camino hacia su auto mientras los flashes y paparazis capturaban cada una de nuestras acciones al tiempo que hacían preguntas.
Una vez estuvimos en el auto, comencé a abrochar el cinturón de seguridad mientras trataba de ignorar a los molestos flashes, comenzaba a acostumbrarme.
- Parecen buitres hambrientos de información. - dije. En respuesta él solo se encogió de hombros. - ¿Por qué no me dejas conducir?
- Cariño, no creo que tú sepas moverte en Los Angeles.
- Tienes razón, es la primera vez que vengo, estoy muy emocionada.
- Puedo notarlo. - dijo él riendo poniendo el auto en marcha. - ¿Qué tal estuvo la grabación del video?
Fruncí ligeramente el ceño, no me apetecía mucho hablar de eso.
- Ya sabes que soy una torpe, creo que el equipo de divirtió mucho con mis grandes "hazañas". - murmure acariciando con una de mis manos la cabellera de Harry. - ¿entonces cuales son los planes para esta semana?
- Lo primero será quitar esa bonita ropa que traes puesta y pasar un buen, pero buen y largo rato en la cama y no durmiendo precisamente.
- ¡Harry! - exclame riendo pero encantada con la idea.
- Hoy puedes descansar, supongo. Mañana tengo una entrevista en Ellen, puedes venir con nosotros y luego podemos ir a almorzar a algún bonito restaurante y caminar. No lo se, nunca antes había tenido una novia con la cual pasear.
- Y eso me hace muy feliz. Ya sabes que me encanta ser tu primera en todo lo que pueda.
- Los chicos están emocionados de que vinieras, como si yo fuera a compartirte.
- No soy un juguete.
- No, no lo eres. - me vio de reojo. - pero eres mía.
- ¿lo soy? - lo provoque jugando con el pequeño escote de mi camisa haciéndolo gruñir por lo bajo.
- Lo eres.
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The perfect couple
RawakHola, primero que nada quiero decir que esta novela no es mia, pero me encanta es por eso que la estoy compartiendo, quiero darle todos y cada uno de los creditos a la autora que se llama Steff. Introducción Es increíble las vueltas que puede dar l...
