Lo he decidido: me encanta Los Angeles y lo que es mejor: me encanta Los Angeles junto a Harry.
Harry y yo estamos en un Starbucks, es mi tercer día en Los Angeles y cada vez amo más este lugar.
- Entonces realmente disfrutaste grabar el video con Johnny. - dice sonriendo y se que no hay malicia tras sus palabras, solo curiosidad.
- Fue divertido y me pagaron un montón de dinero, pero no es algo a lo que me quiera dedicar.
- ¿a que quieres dedicarte? - me preguntó con una gran y bella sonrisa que solo hace que me enamore muchísimo más de él, claro, si es eso posible.
- A ser una gran psicóloga. - sonrío. - a ser la mejor esposa para el hombre que amo, ser la mejor madre...
- ¿madre? - preguntó abriendo grandemente los ojos haciéndome imposible no reír.
- Ahora no, no estoy embarazada, pero después de casarnos y concluir mis estudios tendremos bebés ¿cierto?
Él me vio durante largos segundos tan intensamente que comencé a asustarme de dicho silencio.
- ¿bebés? - me preguntó.
- ¡yo quiero tener bebés! - dije en lo que estoy segura pareció un berrinche.
Harry comenzó a reír mientras bebía de su café, lo cierto es que con los lentes, la camisa blanca tan ajustada como sus jeans él se veía tan caliente que llevaba mucho tiempo deseando quitarle la ropa.
- Que bien. - me dijo una vez dejara de reír. - yo quiero un montón de bebés.
- Tampoco tantos bebés.
- Mínimo seis. - dijo Harry con una gran sonrisa, casi escupí mi café.
- ¿te has vuelto loco? ¡yo no soy un conejo!
- Vale, que sean tres.
Yo reí al igual que él, bastante divertida y entusiasmada por el rumbo al que se había dirigido nuestra conversación.
- Entonces... Realmente estamos teniendo una conversación sobre nuestros futuros bebés.- dije emocionada, Harry besó suavemente mi barbilla.
- Tendremos nuestra propia familia. - susurró en mi oído y yo sonreí encantada con la idea.
- Lo único que pido es tener un mini Harry, un niño igual a ti. - asegure antes de sentir su sonrisa perderse en mis labios mientras comenzaba a besarme.
Abandonar Los Angeles sin Harry, era duro. Llevaba nueve días en Los Angeles y finalmente debía volver. Tenía compromisos, como inscribir el semestre en la universidad, reunirme con la
mujer que organizaba la boda.
Lo triste estaba en regresar sola, Harry debía permanecer al menos dos semanas mas en Los Angeles, un par de conciertos, presentaciones y muchas entrevistas esperaban por él.
Es por ello que me encontraba guindada a su cuello mientras mis labios se presionaban una y otra vez sobre los suyos en pleno aeropuerto, no me importaba que estuviéramos siendo fotografiados.
- Voy a extrañarte. - murmure contra su barbilla con mis labios presionados sobre su piel.
- Solo serán quince días. - me dijo abrazándome fuertemente. - entonces tendremos un reencuentro explosivo como el que tuvimos en cuanto llegaste.
- Pensare que solo me quieres para tener sexo.
Él rió suavemente contra mi cabello aun sin soltarme, alce mi rostro y me lo encontré con una sonrisa ladeada, una sonrisa picara.
- Bueno, eso es algo en lo que eres muy buena. - aseguró mordiendo mi labios inferior. - pero hay muchísimas e infinitas razones por la que te amo.
- Pórtate bien, se que cuando se crean rumores son falsos, pero eso no significa que no me molesten, así que mantén tu nombre alejado de cualquier chica famosa.
Él rió nuevamente antes de lamer mi labio superior y atraparlo entre los suyos comenzando a besarme, no me quede atrás, con entusiasmo correspondí el delicioso beso. La tibieza y suavidad de sus labios era algo que siempre amenazaba con derretirme, estar quince días sin esos labios parecía una gran tortura.
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The perfect couple
RandomHola, primero que nada quiero decir que esta novela no es mia, pero me encanta es por eso que la estoy compartiendo, quiero darle todos y cada uno de los creditos a la autora que se llama Steff. Introducción Es increíble las vueltas que puede dar l...
