Capítulo 7

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Antes de iniciar con su lectura les pido que lean con atención el capítulo ya que estamos en la etapa final de la historia y los detalles son sumamente importantes para entender lo que se viene junto al final ♡

De igual manera les pido que si la historia no es de su agrado pasen de largo y encuentren algo que acorde a sus gustos, eviten comentar cosas desagradables cuando fácilmente pueden irse a otra historia que si cumpla con sus "exigencias". Me es molesto que vengan con comentarios como "promete más de lo que ofrece", ya que en ocasiones esto llega a disminuir el entusiasmo de continuar ( ・'ω・´)

El capítulo contiene temas sensibles así que les pido discreción.
Sin más, pueden comenzar su lectura.

Los últimos días las pesadillas nuevamente se hicieron presentes y todos los días Yuuji despertaba con un fuerte dolor de cabeza a causa de ellas

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Los últimos días las pesadillas nuevamente se hicieron presentes y todos los días Yuuji despertaba con un fuerte dolor de cabeza a causa de ellas.
No obstante, estas ya no eran sobre su horrible pasado, sino acerca de un lugar que aunque estaba a unos metros de distancia de la mansión de los Gojo, le era desconocido por ahora; la vieja y casi totalmente destruida casa del árbol en donde murió Satoru.

Soñaba con el incendio y con el horripilante sufrimiento que debió experimentar Satoru antes de morir, sumándole que lo que le contó Suguru; había penetrado de manera terrible en su inconsciente logrando que un sin fin de escenarios empezarán a acaparar su mente y sus sueños llenándolo de inseguridades y temor por lo desconocido y el alcance de su imaginación.

Siendo aún de madrugada, despertó llorando con Satoru entre sus brazos.
Con la mirada cansada lo miró con duda.

— Tú no lo hiciste, ¿Verdad?. Lo que pasó con aquella niña —le cuestionó al muñeco— yo sé que no lo hiciste, ¿Cierto?.

No obtuvo respuesta.

— En una de las siete cartas, tus padres me pidieron que siguiera cuidando de ti por lo menos una semana más —mencionó abrazándolo con fuerza— yo no me quiero separar de ti, Satoru —admitió con dolor— yo... yo te amo —confesó mientras sus lágrimas se hacían presentes nuevamente— y no estoy dispuesto a alejarme de tu lado. Pero necesito despejar todas estas inseguridades y dudas qué tengo, tanto las que tengo sobre mí como las que tengo sobre ti. Así que te pido, te suplico, que no haya secretos entre nosotros —pidió alejandolo de él y acariciando su rostro— lo que sea, por más doloroso que sea, lo aceptaré.

Lo miró fijamente hasta que su llanto se intensificó al no obtener nada por respuesta; resignado, pegó su frente a la del muñeco.

— ¡Dame una señal más...!, por favor, sea cual sea —rogó— convenceme de quedarme y de quererte...

El silencio por parte de Satoru perduró, devastando aún más al omega que continuó llorando hasta que el sueño lo alcanzó en algún momento de la noche.
Al despertar, se le notaba aún más agotado y decaído qué en días anteriores.
Con dolor, miró a Satoru, quien yacía inmóvil y en silencio; como era de esperarse de un simple muñeco.

"The Boy"Donde viven las historias. Descúbrelo ahora