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Kim al cruzar la puerta por primera vez, no podía dejar de ver a su alrededor, la casa era tan grande que parecía no tener fin, los pasillos eran largos y la habitación en la que estaba era tan amplia que lo hizo sentirse pequeño, sin saber cómo reaccionar.

—Bienvenidos a casa —dijo una de las empleadas.

—¡Holis, Nora! —saludó el más pequeño con su manita, quien obtuvo una sonrisa de parte de la empleada.

—Nora, esta vez yo haré la cena —afirmó Park.

—Claro señor, se lo comentaré al chef... con su permiso —terminó de hablar y se marchó.

Sunoo solo observó en silencio incómodo ¿Él va a cocinar? ¿De verdad? pensó, pero no se atrevió a decir nada.
Todo a su alrededor brillaba demasiado, olía caro, y hasta el aire se sentía distinto.

—¿Profesor Kim? —la voz profunda de Sunghoon lo sacó de su ensimismamiento.

—S-sí... —respondió rápido.

—¿Le gusta la pasta? —preguntó con calma, mientras se quitaba el saco y doblaba las mangas de su camisa.

—Ah... sí, me gusta —bajó la mirada al suelo sin saber que hacer.

Pak abrió uno de los cajones de la cocina y sacó algunos ingredientes —Ayúdeme con esto.

Sunoo lo miró sin entender.
—¿Ayudarlo?

—Sí —dijo con voz firme, sin apartar la vista del sartén —Le dire que hacer no se preocupe.

No sabía qué lo ponía más nervioso, su tono serio o la idea de cocinar junto a él.
Asintió rápido y se acercó con torpeza, intentando no tocar nada que pareciera costar más que su sueldo.

—Ponga a hervir la pasta— ordeno el mas alto.

—Sí señor —dijo automático, y luego quiso morirse de pena por haberlo llamado así.

Sunghoon giró apenas, con una media sonrisa —"Señor", ¿eh? No estoy tan viejo.

—¡Ah! Lo siento, no quise— se disculpo al escuchar el comentario.

—Está bien —interrumpió, divertido— Me gusta cómo suena.

Sunoo sintió el calor subirle hasta las orejas.
¿Qué le pasaba a este hombre? pensó apretando la cuchara de madera con más fuerza de la necesaria.

Mientras tanto, Soobin estaba sentado en una silla alta, balanceando las piernitas.
—¡Papi Hoon, papi Sunoo parece chef! —dijo con una risita.

El comentario hizo que ambos se miraran por un segundo.
Sunghoon sonrió apenas. —Tal vez deba venir más seguido a cocinar entonces.

Sunoo tragó saliva —S-solo si Soobin se porta bien.

—Entonces lo veremos pronto —dijo Park con voz tranquila, pero su mirada lo sostuvo un poco más de lo necesario.

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Después de la cena, Soobin fue quien rompió el silencio.
—¡Ahora quiero que bailen! —dijo saltando del asiento.

—¿Bailar? —repitió Sunoo, alarmado.

—Prometí que le enseñaría —respondió Sunghoon con total naturalidad, como si se tratara de algo normal.
El profesor quiso decir algo, pero el pequeño ya había puesto just dance en la televisión.

—Vamos, profesor Kim —dijo Park, extendiendo una mano, pero más como orden que invitación.

Sunoo obedeció con torpeza.
—N-no soy bueno en esto... — mintió.

˚ ༘ ೀ⋆。˚ 𝙀𝙭𝙤𝙩𝙞𝙘 𝙨𝙚𝙘𝙧𝙚𝙩  // 𝙎𝙪𝙣𝙜𝙨𝙪𝙣Donde viven las historias. Descúbrelo ahora