Durante el resto de las vacaciones de Navidad la capa invisible permaneció doblada en el fondo de su baúl. Harry se la pasaba jugando ajedrez con Ron cuando tenían tiempo y aunque ninguno de los dos decía nada, en silencio parecían llevarse mejor y Harry consideró prudente sobrellevar esa extraña relación en buenos términos para que no se generara un ambiente tan pesado. No compartían mucha información el uno con el otro pero un día cuando estuvieron solos en la torre de astronomía, Ron se adelantó en hablar.
—Todavía me resulta increíble que hayas elegido a Malfoy como amigo y que esperes que la gente no crea que eres el próximo mini innombrable, encima quedaste en Slytherin. —Soltó mientras dejaba sus pies al borde del barandal.
Harry dejó su mirada puesta en el atardecer a medida que evaluaba las palabras y encontraba en el fondo, el momento exacto para comenzar a mover sus cartas.
—¿Sabes por qué no te elegí a ti? —Preguntó Harry sin verlo.
—¿Por qué?
—Porque arruinaste una posible amistad al burlarte sin tener privilegios y encima sentirte mal cuando te lo regresaron.
Ron se quedó paralizado mientras sus manos apretaban el metal que evitaba que cualquiera se cayera al vacío, le molestó lo que escuchaba pero no se precipitó en atacar.
—Malfoy se habría burlado de mí de todas formas, ya sea en ese momento o más adelante.
—Tienes razón pero que hayas expuesto la balanza tan pronto sin considerar si lo haría o no, fue estúpido.
—¿Y entonces por qué de repente quieres o pareces querer ser mi amigo? —Contrajo Ron mientras se volteaba sobre sus talones para así mirar fijamente a Harry.
Este se quedó observando el atardecer por unos minutos más y luego girar tan sólo su mirada.
—¿Por qué ahora tú pareces tan abierto a esa amistad? Se nota que no te propicia mucha emoción. —Respondió Harry con otra pregunta pero no le permitió responderla, supo que con el tiempo y con la confianza ganada, sería algo que sabría, aguardó un rato en silencio y finalmente dijo:— Eres valiente y lo suficientemente inteligente como para darme lucha en una partida de ajedrez, eso no sucede con casi nadie de mi edad pero eres tan inmaduro que te dejas corroer por las inseguridades, no me hace falta conocerte bien para saber que vives en las sombras de tus otros hermanos y te has metido tanto eso en la cabeza que tú mismo te haces fracasar.
Ron abrió sus ojos más de la cuenta al oír aquello, se sentía expuesto ante un análisis que un niño de once años le había hecho y que había dado justo en el blanco, sin mencionar que cierto calor le comenzó a invadir el pecho.
Harry sabía de qué se trataba, era la emoción de por fin ser visto, y hacerlo de manera inteligente con alguien emocionalmente débil, lo haría caer en la sensación adictiva de la aceptación, aceptación que parecía por primera vez recibir y era de parte de Harry, eso sólo generaría la silenciosa dependencia hacia la imagen que parecía reconocerte finalmente y eso era lo que Harry buscaba.
—Si te sigues viendo a través de los ojos de los demás, nunca vas a poder conseguir tu propia identidad. No considero que el hecho de que seamos amigos sea algo tan horrible e insoportable como parece ser. Si en algún momento te llegas a sentir humillado por mí, créeme que no será por tus carencias económicas sino por tu falta de inteligencia y si no carecieras de ello, sabrías defenderte ante Draco de la manera adecuada y no te sentirías humillado por no tener una alta adquisición económica.
Harry pareció dar en el blanco en todos los sentidos posibles. El pelirrojo se encontraba atónito y sintiéndose completamente al desnudo sin capacidad de responder, ni siquiera sentía que su cerebro estuviese trabajando para encontrar algún tipo de respuesta, estaba atrofiado y estancado.
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La luz de los Lecter
FanfictionMuchas veces nacemos para ser el eclipse de otros y la tempestad de un mundo entero mientras que otras, sólo algunos, nacen para ser la vida y la luz de un mundo pequeño pero infinito. Sin ser planeado y sin ser buscado, Harry se convirtió desde el...
