Harry Potter

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"Siempre Estuviste Tú"

Era el primer verano en que Harry pasaba tiempo fuera de Privet Drive desde que había derrotado a Voldemort. Los Dursley, fieles a su naturaleza, ni siquiera se habían molestado en despedirse cuando Harry empaquetó sus cosas y se marchó definitivamente de esa casa.

En su lugar, Harry había aceptado la invitación de ___ para pasar el verano en su hogar. Desde su primer año en Hogwarts, ___ siempre había estado a su lado. A diferencia de Ron y Hermione, que a menudo discutían con Harry por su terquedad, ___ lo entendía, lo escuchaba, y siempre sabía cómo calmar sus tormentas internas.

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El jardín de la casa de ___ estaba lleno de flores y árboles frutales. Harry estaba recostado sobre el césped, con las manos tras la cabeza, mirando el cielo azul. ___ se sentó a su lado, con un libro en las manos, aunque hacía rato que había dejado de leer para observar a Harry en silencio.

—¿En qué piensas?— preguntó ___.

Harry giró la cabeza para mirarle.

—En lo raro que es todo ahora,— respondió. —Por primera vez en mi vida, no tengo que preocuparme por sobrevivir.

___ sonrió con calidez.

—Eso no es algo malo, Harry. Ahora puedes empezar a vivir.

Harry soltó un suspiro.

—¿Y cómo se supone que haga eso?— preguntó, mirando el cielo otra vez.

___ dejó el libro a un lado y se tumbó junto a él.

—Empiezas con cosas pequeñas. Como este momento. El sol, el aire fresco... Y tal vez aprendiendo a ser feliz con lo que tienes ahora, no con lo que perdiste.

Harry giró su rostro hacia ___ de nuevo. Por primera vez en mucho tiempo, sintió una ligera calidez en su pecho.

—Siempre tienes razón,— dijo, sonriendo suavemente.

___ se rió.

—Alguien tiene que ser la voz de la razón en tu vida, Potter.

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Más tarde esa noche, Harry y ___ estaban sentados juntos en el techo de la casa. Habían subido para mirar las estrellas, pero la conversación pronto se tornó más personal.

—¿Nunca te cansaste de mí?— preguntó Harry de repente.

___ lo miró, algo sorprendido.

—¿Por qué lo preguntas?

Harry se encogió de hombros.

—Porque siempre estuviste ahí. Incluso cuando yo no lo merecía. Incluso cuando era un idiota.

___ lo miró fijamente antes de responder.

—Harry, nunca te vi como un idiota. Eres humano, como todos nosotros. Tienes tus momentos, pero también tienes un corazón enorme. Nunca podría cansarme de alguien como tú.

Harry sintió cómo sus mejillas se sonrojaban ligeramente. Bajó la mirada, pero luego habló en un tono más bajo.

—No sé qué habría hecho sin ti, ___.

___ se acercó un poco más, lo suficiente para que sus hombros se rozaran.

—No necesitas imaginarlo, porque siempre estaré aquí.

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Los días pasaron, y con ellos, Harry comenzó a sentirse más ligero. Una noche, mientras ambos paseaban por un bosque cercano, ___ tropezó con una raíz y cayó. Harry, riendo, le ofreció la mano para ayudarle a levantarse.

—Siempre tan torpe,— bromeó Harry.

___ rodó los ojos, pero no soltó su mano después de ponerse de pie. Ambos se quedaron en silencio, con sus dedos aún entrelazados. La luna iluminaba sus rostros, y había algo en el aire que hizo que Harry diera un paso más cerca.

—___, hay algo que he querido decirte desde hace tiempo...— comenzó, su voz temblando ligeramente.

___ levantó la mirada, sus ojos buscando los de Harry.

—¿Qué cosa?

Harry respiró hondo.

—Te quiero. No como un amigo, no como alguien que siempre está ahí. Te quiero de verdad.

___ lo miró fijamente durante unos segundos que se sintieron eternos antes de sonreír.

—Me alegra que lo hayas dicho, porque yo también te quiero, Harry.

Harry no necesitó más palabras. Se inclinó hacia adelante, y sus labios se encontraron en un beso suave pero lleno de emoción. Fue como si el mundo entero desapareciera, dejando solo a ellos dos bajo la luz de la luna.

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Los años pasaron, pero ese verano quedó grabado en sus corazones como el momento en que todo cambió. Harry aprendió a vivir, no solo a sobrevivir, y ___ estuvo a su lado en cada paso del camino.

Juntos, construyeron una vida llena de amor, apoyo y risas. Aunque los recuerdos del pasado nunca se desvanecieron del todo, siempre supieron que lo más importante era mirar hacia adelante, hacia un futuro que ahora compartían.

Y, como solía decir Harry cada vez que las cosas se volvían difíciles:

—Siempre estuviste conmigo. Y siempre estaré contigo.

𝑶𝒏𝒆 𝑺𝒉𝒐𝒕𝒔 - [𝑯𝒂𝒓𝒓𝒚 𝑷𝒐𝒕𝒕𝒆𝒓] «𝑴𝒂𝒍𝒆 𝑹𝒆𝒂𝒅𝒆𝒓»Donde viven las historias. Descúbrelo ahora