Pueblo Enajenado
… La locura se desató como una plaga, esparciéndose como un derrame cerebral.
Comenzó con susurros en la oscuridad, creció con gritos en la noche y explotó en un caos adhesivo constante.
La gente corría por las calles
con ojos desorbitados
y rostros distorsionados por el miedo.
Algunos se escondían en sótanos
otros se encerraban en sus casas
pero nadie estaba a salvo
en los rincones secretos.
El pánico se alimentaba de sí mismo
creciendo con cada garganta rasgada
cada golpe al entendimiento mental
con cada mirada de terror.
La razón se desvanecía
reemplazada por la histeria
y la desesperación.
… En medio del caos, una figura emergió desde las profundidades, resaltando su presencia oscura.
Un hombre con ojos vacíos y descomunalmente alto, de piel muerta y sonrisa twisted. Se movía con una calma inhumana, observando el caos con una curiosidad mórbida.
"Están despertando"
susurraba al ambiente quebrado en agonía
mientras la gente corría a su alrededor.
"Están recordando".
Y entonces
comenzaron a aparecer entre la multitud:
Criaturas de carne animal
pesadillesca y macabras
surgidas de la oscuridad
de incontables ojos blancos
y dedos unificadas en garras afiladas.
Se movían con una velocidad sobrenatural
atacando sin piedad
violentos y salvajemente.
La almas en pánico se desvanecieron en la carnicería infernal, consumida por el terror y la locura. El pueblo se convirtió en un infierno, donde la paranoia y el miedo reinaban supremos.
Y en medio de todas las perdidas, el hombre con ojos vacíos sonreía de placer, sabiendo que el verdadero horror aún estaba por venir.
Descarnado
