______ estaba en clase, distraída mientras miraba la lluvia caer a través de la ventana. El profesor hablaba sobre temas que, en ese momento, le parecían lo menos importante en el mundo. Tenía la mente ocupada con pensamientos sobre Paulina. Habían sido amigas desde el primer día en que se conocieron, allá por el primer año de preparatoria, cuando Pau la había sacado de su zona de comfort con una sonrisa y un comentario tonto que la hizo reír. Desde entonces, habían compartido casi todo: tardes de estudio, conciertos, secretos, risas y, por supuesto, el mismo grupo de amigos, aunque la relación entre ellas siempre había sido sólida, de esas amistades que parecían no tener fecha de caducidad.
Pero a lo largo de los años, algo había cambiado. La conexión entre ellas se había vuelto diferente, más profunda, algo que no podía definir con exactitud. Y si bien ambas habían jugado con la idea de que quizá la amistad podría convertirse en algo más, nunca se atrevieron a hablarlo en voz alta, temiendo que eso pudiera romper la complicidad que compartían.
Estaba sumida en esos pensamientos cuando su teléfono vibró con un mensaje de Pau:
Te espero en la azotea.
Un pequeño nudo se formó en su estómago al leerlo, y no pudo evitar sonrojarse. Algo en la forma en que Pau había escrito ese mensaje la hizo sentir que hoy, las cosas serían diferentes. Sin pensarlo demasiado, se levantó y abandonó el aula con una excusa cualquiera, como si el destino estuviera esperando que tomara esa decisión.
Cuando llegó a la azotea, Pau estaba de pie junto a un altavoz pequeño, mirando hacia el horizonte. La lluvia seguía cayendo, pero no parecía importarle. Estaba con su misma actitud, como siempre había sido: relajada, segura, pero con una chispa en los ojos que la protagonista nunca había visto antes. La había conocido durante tantos años, pero hoy sentía que la estaba viendo con nuevos ojos.
—¿Qué estamos haciendo aquí? —preguntó _____, con una mezcla de curiosidad y confusión, sin poder evitar notar lo diferente que todo parecía.
Pau la miró y sonrió de esa manera que solo ella sabía hacerlo, como si estuviera disfrutando de algo mucho más grande que una simple pregunta. Sin decir nada, Pau conectó su teléfono al altavoz y la familiar melodía de Can I Have This Dance comenzó a sonar, llenando el aire con una energía especial.
Con una mirada intensa, Pau extendió su mano hacia ella. La protagonista se quedó un momento en silencio, sintiendo cómo el tiempo se estiraba entre ellas. La amistad que habían compartido durante años, esas interminables horas de conversaciones, risas y complicidad, todo parecía llegar a su clímax en ese momento.
—¿Me concedes este baile? —dijo Pau, sus palabras sencillas, pero llenas de una sinceridad que la protagonista no pudo ignorar.
La protagonista tomó su mano sin pensarlo dos veces. Era el momento perfecto para dar el siguiente paso, el paso que ambas habían estado evitando durante tanto tiempo. Bailaron juntas, dejándose llevar por la música, sintiendo cómo la conexión que había existido siempre entre ellas se transformaba en algo más.
A medida que el baile avanzaba, _______ comenzó a recordar todos los momentos que habían compartido a lo largo de los años: las primeras veces que se conocieron, las conversaciones nocturnas, los apoyos incondicionales, y cómo, con el paso del tiempo, esa amistad había dado paso a algo mucho más fuerte, algo que no podían ignorar.
Finalmente, cuando la canción comenzó a desvanecerse, Pau la miró con esos ojos que reflejaban tanto amor como miedo.
—Creo que me enamoré de ti. —dijo, sus palabras saliendo más como un susurro, flotando en el aire como una confesión que había tardado años en salir.
______, aún sorprendida, se quedó quieta por un momento. Pero al mirarla, al ver esa vulnerabilidad en sus ojos, supo que todo lo que había vivido hasta ese momento había sido solo una preparación para este momento. Las risas, las miradas cómplices, los silencios compartidos, todo había sido una introducción a este momento.
Sin dudarlo, la protagonista la abrazó, dejando que el calor de Pau la rodeara, sintiendo cómo todo lo que había guardado en su corazón durante tanto tiempo se desbordaba en ese momento. La lluvia seguía cayendo, pero ninguna de las dos sentía el frío. En ese abrazo, todo estaba claro: no importaba cuánto tiempo hubiera pasado, ni cuántas veces lo habían negado, ahora lo sabían con certeza.
—Gracias por este baile —susurró la protagonista, su voz temblando un poco por la emoción.
Y con una sonrisa tímida, Pau la abrazó más fuerte, como si supiera que, a partir de ese momento, nada volvería a ser lo mismo.
A pesar de que la canción terminó, el eco de su baile siguió en el aire, y mientras el mundo a su alrededor parecía desvanecerse, ambas sabían que nunca se dejarían solas, con cada paso juntas, seguirían mejorando.
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Holaaaa, no supe q Pov ponerle al principio jajaja
Lo siento, tuve q hacerlo, m encanta hsm y estaba escuchando Can i have this dance y se me ocurrió
Les gustó?
De quien quieren el siguiente???
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The warning One Shots
Short StoryPequeñas historias de las hermanas Villareal Se aceptan pedidos!!
