Happier (Dany)

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La luz tenue de la habitación apenas iluminaba las fotos regadas sobre la cama. Cada imagen era un recuerdo de lo que fue, de lo que ya no era. ______ suspiró, deslizando los dedos sobre la esquina de una foto donde Dany sonreía despreocupadamente, con la mirada brillante que tanto había amado. Aquella sonrisa que alguna vez había sido solo para ella ahora pertenecía a alguien más.

Desde su ruptura, el mundo había seguido girando sin ella. Las redes sociales lo confirmaban, mostrándole fotos de Dany con otra persona, riendo, disfrutando, avanzando. Y aunque quería convencerse de que era feliz por ella, algo en su pecho se encogía cada vez que veía esas fotos. No era que quisiera que Dany fuera infeliz... solo que la idea de que alguien más la hiciera sonreír de esa manera dolía más de lo que había imaginado. Apretó la mandíbula, apartando la mirada de la foto, pero la imagen seguía grabada en su mente, latente, hiriente.

Las noches eran las peores. Ahí, en la soledad de su habitación, los recuerdos volvían con fuerza. La manera en que Dany le tomaba la mano bajo la mesa, los susurros antes de dormir, las promesas de para siempre. Pero el "siempre" había sido más corto de lo esperado. El eco de su risa aún resonaba en su memoria, mezclado con la nostalgia de aquellas madrugadas en las que hablaban sobre el futuro, un futuro que ya no existía para ellas.

A veces se preguntaba si Dany también pensaba en ella. Si, en medio de la euforia de su nueva relación, había un momento de duda, un destello de añoranza. Pero sabía que era una ilusión. Dany había seguido adelante, y ella debía hacer lo mismo. Intentó salir con otras personas, pero ninguna conversación fluía como con Dany, ninguna mirada le provocaba mariposas en el estómago. Todo se sentía forzado, como si su corazón se negara a soltar lo que una vez tuvo.

El tiempo pasó, pero el vacío seguía ahí. Se obligaba a sonreír en reuniones con amigos, a fingir que todo estaba bien. Pero en las noches, cuando el ruido del día desaparecía, el silencio le recordaba lo sola que realmente estaba.

Así que cuando vio el anuncio del concierto de The Warning en su ciudad, supo que tenía que ir. No por Dany, sino por sí misma. Para demostrar que podía estar en su mundo sin sentirse fuera de lugar. O al menos, eso intentaba convencerse.

La ansiedad crecía en su pecho a medida que se acercaba la fecha, pero la necesidad de cerrar ese capítulo era más fuerte que el miedo.

El día del concierto llegó más rápido de lo que esperaba. El lugar estaba lleno, la energía vibrante. _____ se perdió entre la multitud, sintiendo la adrenalina recorrer su piel al ver a la banda aparecer en el escenario. Por un momento, se permitió disfrutar del ambiente, del bajo retumbando en su pecho, de los gritos emocionados del público. Cerró los ojos y respiró profundo. Podía hacerlo. Podía estar ahí sin que doliera.

Pero entonces, en medio de todo, por fin la vio.

Dany estaba ahí, saliendo con su guitarra en mano, con la misma presencia impresionante de siempre. Su cabello caía en ondas rubias desordenadas, su concentración fija en la música... hasta que sus ojos se encontraron con los de ella. Fue un instante, un parpadeo, pero suficiente. El ceño de Dany se frunció apenas perceptiblemente, como si el pasado acabara de chocar de lleno con el presente. La música seguía sonando, el público cantaba, pero en ese momento solo existían ellas dos.

Un millar de palabras no dichas se quedaron flotando en el aire. _____ sintió su pecho apretarse, pero esta vez no por tristeza, sino por la certeza de que, aunque su historia juntas había terminado, lo que compartieron nunca desaparecería del todo. Dany sostuvo la mirada un segundo más antes de apartarla, como si intentara seguir con el show, pero la tensión en su expresión delataba que el encuentro había removido algo en ella también.

The warning One ShotsHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora