Dany tragó en seco antes de tomar el teléfono con manos temblorosas. Sabía que abrir ese mensaje significaba enfrentarse a algo que había evitado por meses: la posibilidad de que todo lo que sintió en el escenario no fuera solo un espejismo del pasado. Respiró hondo y deslizó el dedo por la pantalla para leer la respuesta.
"También fue bueno verte. Espero que estés bien."
Simple. Directo. Pero dentro de esas palabras había un peso que Dany no pudo ignorar. Podía imaginar a ______ escribiéndolo, dudando, tal vez sintiendo el mismo nudo en el estómago que ahora la ahogaba. Se pasó una mano por el cabello, exhalando un suspiro pesado mientras dejaba caer la cabeza contra el respaldo del sillón. El camerino estaba en silencio, pero dentro de ella todo era un caos. Sus pensamientos se atropellaban unos a otros, mezclando recuerdos con el presente, sensaciones con emociones que creía enterradas.
Pensó en lo fácil que sería continuar la conversación, preguntarle cómo estaba, qué había sido de su vida en esos meses de distancia. Pero, ¿tenía derecho a hacerlo? ¿No sería egoísta querer saber si ______ aún la pensaba con la misma intensidad con la que ella lo hacía esa noche? Dany cerró los ojos y dejó el teléfono a un lado, obligándose a no responder de inmediato. Se levantó del sillón y caminó por el camerino, intentando disipar la sensación de vacío en su pecho. Pero no importaba cuánto lo intentara, la imagen de ______ en el concierto seguía apareciendo en su mente, sus ojos brillando bajo las luces, la forma en que la vio y supo que aún había algo ahí, aunque no quisiera admitirlo.
Del otro lado de la ciudad, ______ miró la pantalla de su celular durante largos minutos después de enviar su mensaje. Sabía que no debía esperar nada más. La respuesta de Dany era un eco del pasado, un recordatorio de que alguna vez fueron todo y ahora solo quedaban palabras cortas y silencios incómodos. Se recostó en la cama, fijando la vista en el techo mientras intentaba descifrar lo que sentía realmente. A su alrededor, la habitación estaba en penumbra, apenas iluminada por la luz tenue de la luna filtrándose por la ventana. Todo se sentía extrañamente frío, pero no de la manera en que lo había sentido en los primeros días después de la ruptura. No era dolor, sino una nostalgia tranquila, un susurro del pasado en lugar de un grito desgarrador.
Verla había removido tantas cosas dentro de ella, pero también le había dado claridad. Por primera vez, entendió que Dany no era solo un recuerdo triste. Era parte de su historia, sí, pero no tenía que definir su futuro. Y aunque su corazón aún latía con fuerza al pensar en ella, supo en ese momento que, sin importar lo que pasara, iba a estar bien. Quizá no hoy, quizá no mañana, pero eventualmente, el amor que una vez compartieron se convertiría en un bonito recuerdo en lugar de una herida abierta. Se convertiría en un aprendizaje. Cerró los ojos y sonrió apenas, sintiendo un peso diferente en su pecho, algo más ligero, más llevadero.
Dany, aún en su camerino, tomó su guitarra y la dejó descansar sobre sus piernas. Sus dedos comenzaron a tocar una melodía inconsciente, algo suave, melancólico. La música siempre había sido su refugio, el único lugar donde podía ser completamente honesta con sus sentimientos. Y en ese momento, la única verdad que su corazón conocía era que ______ aún vivía en cada acorde, en cada pausa, en cada nota que escapaba de sus dedos. Su mente vagó por los momentos que compartieron, los susurros nocturnos, las risas espontáneas, la forma en que solía mirarla cuando pensaba que nadie más estaba viendo. Era ridículo cómo algo que parecía tan lejano podía sentirse tan presente con solo un cruce de miradas.
Con un último suspiro, dejó la guitarra a un lado y tomó el teléfono nuevamente. Sus ojos recorrieron la pantalla, el mensaje aún abierto, esperando una respuesta que nunca llegaría. Porque tal vez, algunas historias no necesitan un nuevo capítulo. Tal vez, lo que compartieron debía quedarse así: en el pasado, como una canción que termina antes de que quieras que lo haga, pero que sigue sonando en el eco de tu memoria.
______ giró en la cama, abrazando la almohada con fuerza. Recordó todas las veces que escucharon música juntas, cómo Dany le enseñaba acordes en la guitarra, cómo la hacía sentir especial con cada palabra. Ahora todo eso solo existía en su mente, en los pequeños detalles que aún conservaba de su relación. Cerró los ojos y, por un instante, dejó que la nostalgia la envolviera una última vez antes de soltarla por completo.
Apagó la pantalla y cerró los ojos. Por primera vez en mucho tiempo, permitió que la nostalgia se desvaneciera con la certeza de que ambas, a su manera, seguirían adelante.
Y así, mientras la noche avanzaba, ambas entendieron que a veces el amor no se pierde, solo cambia de forma. Que algunas personas llegan para enseñarnos algo, para ser un verso en la canción de nuestra vida, aunque no sean el coro que nos acompañe hasta el final. Y eso estaba bien. Porque, al final del día, el recuerdo de lo que fueron seguiría brillando, aunque ya no estuvieran juntas para verlo.
Y al final ambas siempre querrán verse felices.
Pero tal vez no más felices como alguna vez lo fueron juntas.
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Escribí esta segunda parte porque sentía que necesitaba algo más ese capitulo jajaj
Y siento q quedó bien aunq yo no aplique la de superar a mi ex como estas dos en este caso
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The warning One Shots
Short StoryPequeñas historias de las hermanas Villareal Se aceptan pedidos!!
