Where Is the love

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Soundrack: Where is the love, de The Black Eyed Peas (rolón)

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Habían pasado algunos meses desde aquella fiesta de agradecimiento que permitió a los guerreros del Ragnarok conocer un poco más a Yeshua y comprender la historia que había marcado su vida. Sin proponérselo, aquella noche también terminó acercando aún más a los distintos panteones, fortaleciendo amistades y formando lazos que pocos habrían imaginado posibles años atrás.

El tiempo continuó avanzando, como siempre lo hacía y, aunque muchos pensaban que después de una historia como aquella todo terminaba con un simple "...y vivieron felices para siempre" la realidad era muy distinta.

La felicidad nunca fue un destino, era un camino que debía elegirse recorrer todos los días.

Las parejas que nacieron después del Ragnarok comprendieron aquella verdad mejor que nadie gracias a la ayuda de Jesús. El amor no terminaba cuando pronunciaban un "si" cuando comenzaban una relación o cuando decidían formar una familia. Por el contrario, era justamente en ese momento cuando empezaba el verdadero trabajo: aprender a escucharse, a comunicarse, a perdonarse y a crecer juntos.

Porque amar nunca consistió en encontrar a la persona perfecta, sino en decidir, una y otra vez, caminar a su lado. Y cada una de aquellas parejas encontró su propia forma de hacerlo.

Thor y Lü Bu jamás dejaron de enfrentarse, sin embargo, aquellas batallas dejaron de buscar un vencedor. Ahora inventaban reglas absurdas cada semana solo para descubrir quién sería capaz de romperlas primero.

Aquella competencia interminable terminó convirtiéndose en una nueva forma de demostrarse cariño y de impulsarse mutuamente a ser mejores.

Jack y Heracles continuaron aprendiendo lo que significaba amar con responsabilidad. Su negocio prosperó con los años, pero ambos afirmaban que el verdadero éxito no había sido el dinero, sino haber construido un hogar donde cualquier persona pudiera sentirse segura y escuchada, tal como ellos alguna vez lo necesitaron.

Beelzebú aprendió que convivir con Satanás no significaba vivir esclavizado por él.

Algunas recaídas seguían apareciendo de vez en cuando, pero ya no tenía que enfrentarlas solo. Nikola había aprendido a amarlos a ambos y, entre ciencia, paciencia y muchísimo cariño, los tres encontraron su propia manera de seguir adelante.

Qin Shi Huang y Hades dejaron de ser únicamente emperador y rey.

Ahora eran esposos, padres y gobernaban el Hellheim como una familia donde la confianza y la comunicación eran tan importantes como cualquier ley. Zagreo crecía rodeado de personas que jamás habría imaginado tener como tíos y todos estaban convencidos de que aquel pequeño heredaría el carácter de Qin.

Excepto Hades.

Él todavía conservaba la esperanza de que Zagreo heredara algo más de su padre que el color de sus ojos y aquel pequeño mechón de cabello blanco/plateado. Solo esperaba que heredara la nobleza de su familia y no la cuestionable moral amorosa de buena parte del Olimpo.

Y hablando de griegos y amores... Apolo y Simo aprendieron que el duelo también podía florecer.

Juntos levantaron un monumento en memoria de todas aquellas personas que alguna vez ocuparon un lugar importante en el corazón del dios del sol y que ya no podían caminar a su lado. La idea había sido de Simo.

En la Tierra existían lugares así: espacios donde el recuerdo no dolía menos, pero aprendía a convivir con la vida. Pensó que quizá Apolo necesitaba algo parecido para despedirse de quienes había amado, agradecer lo compartido y permitirse seguir adelante sin sentir que los estaba olvidando.

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⏰ Última actualización: Aug 07 ⏰

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