𝗦𝗵𝗶𝗺 𝗝𝗮𝗸𝗲 (💓)
°. •* .°•⁎⁺˳✧༚☆*
Jake es un chico que tiene un trauma con las relaciones amorosas gracias a la secundaria, pero todo cambiará en la universidad cuando conoce Hana, una chica que todos los días le pide lo mismo: Un Beso. "¿Vas...
Narra Hana — ¡No me sirve este vestido! — Me queje mirándome en el espejo.
— ¿De que hablas? Se te ve muy bien, Jake se va a morir cuando te vea así – dice Giselle.
— No, no lo entiendes. No me gusta como se me la cintura, se me ve rara, además, el escote es demasiado grande.
— Oye, tu misma dijiste que querías un vestido así — me recuerda Yuna — ¿ahora que te pasa?
— No lo se, tengo... miedo chicas, tengo miedo de casarme. ¿Y si Jake ya no me amá después de casarnos? ¿O después de tener hijos? — preguntó sentándome en el mueble.
Las chicas se miran entre todas y luego observan a mi madre quien sonríe melancólicamente, se acerca hasta mi y se sienta a mi lado para después abrazarme.
— Hija, yo tenía las mismas dudas con tu padre y mira donde estamos ahora. Es normal tener miedo a el matrimonio, convivir todos los días bajo el mismo techo no es lo mismo que ser novios, es difícil y al principio cuesta, pero se que tu y Jake lo lograran, han pasado por muchas cosas, el matrimonio no será nada.
— Tu mamá tiene razón – dice Lily sentándose a mi lado — deja de lado las dudas y disfruta de este momento, la primera boda solo se vive una vez.
Sonrío mientras observo a mis amigas y a mi madre.
— Esta bien, voy a hacerles caso. Ahora, buscaremos otro vestido y luego iremos a ver el resto de los preparativos.
Me pare del mueble y entre nuevamente a el cambiador, Jake me había dado la libertad de escoger el lugar y la decoración, el se encargaría de los recuerdos y la comida. Ahora mismo estábamos en el lugar de nuestra boda, siempre quise casarme en el bosque por lo que lo haríamos en la casa de vacaciones de los padres de Jake.
— Este lugar es hermoso — dije observando el paisaje.
— Los atardeceres aquí son muy bellos – dice el señor Shim — se que tu y Jake serán la pareja más feliz.
— ¿Porque piensa eso? — preguntó observándola.
— Bueno, no hay nadie que sepa como ustedes dos lucharon por el amor del otro. Se aceptaron con sus defectos, con sus fallos, se amaron y no hay nada más hermoso que eso.
Sonríe ante las palabras de el señor Shim, realmente espero que Jake y yo seamos muy felices.
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Narra Hana Llegue a casa cansada de caminar todo el día, quite mis zapatos y sobe mis pies para después ponerme mis pantuflas.
— ¡Jakey! ¡Estoy en casa!
No lo encuentro por ningún lado, por lo que supuse que no estaba en la casa. Entro a nuestra habitación para prepararme para ir a dormir, cuando siento como alguien me abraza.
— Al fin estas en casa — dice Jake en mi oreja.
— ¿Me extrañaste? — preguntó sobando sus brazos.
– Demasiado — dice el besando mi cuello — ya quería verte, quería abrazarte.
Río ante sus palabras, alejo sus brazos de el y me doy la vuelta para poder mirarlo. Sus manos se apoyan en mi cintura mientras las mías juegan con su cabello.
— ¿Estas nervioso por la boda? — preguntó mirándolo fijamente.
— Demasiado — responde el — pero el saber que voy a estar con la mujer de mi vida hace que espere con ansias ese día.
Rio y tomo los cachetes de Jake para besarlo, después de nuestra graduación Jake me propuso matrimonio y claro que acepte, pero no nos casamos inmediatamente. Primero cada uno consiguió su trabajo y a los meses compramos un apartamento que estaba más cerca de mi trabajo que el anterior.
Poco después empezamos a planear nuestra boda, eligiendo el día y todas esas cosas que se hacen antes de una boda. Ambos estábamos nerviosos, pero al estar juntos se nos olvidaba.
— Te amo – dice el separándose de mi — no sabes cuanto te amo.
— Claro que lo se, te recuerdo que rogaste por mi – dije sonriendo.
El volteo los ojos mientras reía, inesperadamente me tomo de los muslos y me cargo en su regazo.
— Tu no eres mejor – dice — ¿o te acuerdas cuando me pediste un beso durante dos semanas?
El sonrojo se apodera de mi al recordar eso.
— Pero funciono – dije — ahora estas en mi manos.
— Y tu en las mías.
Esta vez es Jake quien se acerca a mi para besar mis labios, su beso fue desesperado y desorganizado, como siempre. Nos separamos por falta de aire pero no duro nada cuando el volvió a besarme apasionadamente mientras me recostaba en la cama.
— ¿No deberíamos esperar a la luna de miel? — le preguntó mientras intento recuperar mi respiración.
— ¿Esperar? Nos acostamos desde antes de ser novios, no solo una vez si no tres, ¿que hay que esperar? — pregunta el acariciando mi abdomen.
— Idiota — responde — eres un gran idiota que amo.
Lo tomo de su camisa y lo acerco a mi para besarlo, el abraza mi cuerpo pegándome a el. Definitivamente pedirle ese estúpido beso en la universidad fue lo mejor que me paso.
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