Capitulo 28 -Explosión

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Joe

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Joe

—No se que pensar Carolyn ¿Cómo puede estar el auto a su nombre? un Alfa Romeo... —repito una vez mas con la esperanza de que recuerde algo

—No recuerdo ese auto, él siempre fue mas de los Audi —dice al sentarse a mi lado en el sillón y me entrega una medida de wisky

—Disculpa que venga con estas cosas a arruinar tu sábado, pero no sabia con quien hablar 

—¿Y Minerva? —pregunta antes de beber de su vaso

—No le dije nada aun, esta con todo el asunto de Andrew, no quiero atormentarla mas de la cuenta

—Eres tan considerado con ella —lleva su mano libre a mi pecho y me acaricia sobre la camisa— yo también creo que esa niña consentida no podría lidiar con mas de un problema a la vez

—No es por eso —corro su mano e intento acomodarme un poco mas lejos de ella— es que ya odia el hecho de ser hija de mi padre y se que se sentirá aún peor si le digo que todo esto es por culpa de algo relacionado con él.

—Joe, tienes que dejar de protegerla de todo, darse golpes también forma parte de la vida...

—No pretendo protegerla de todo, solo que ella esta recibiendo todos los golpes juntos

—¿Y tu no? —vuelve a acercarse

—También, es por eso que lo se, porque a mi me esta pasando lo mismo y me encantaría que alguien me de un respiro

—Yo puedo ayudarte. No puedo solucionarte la vida, pero podría despejar un poco tu mente, te ves cansado ¿quieres que bebamos en el jacuzzi?

—Carolyn, lo de la otra noche, no estuvo bien, yo no...no quiero mezclar las cosas

—No estamos mezclando nada, la investigación termino. Ya sabemos que Roger mato a tu padre y con lo del auto... tiene que ser él ¿Quién mas sino?

—De todas formas prefiero que no vuelva a pasar nada entre nosotros, fuiste novia de mi padre, eso ya lo hace muy raro

—No es por eso que no quieres y lo sabes —lleva su mano a mi brazo y lo recorre hasta llegar al botón de mi pantalón— es por esa niña, tu hermana...

—Es por que simplemente no quiero —vuelvo a sacar su mano y me levanto— te agradezco por todo, pero  no quiero que... —se levanta y camina hasta a mi sin dudar y deja un beso en mis labios

—Solo jugamos Joe, somos grandes ¿acaso no nos podemos divertir?  —vuelve a besarme mientras permanezco inmóvil, como un idiota

—Volveremos a hablar cuando entiendas que no es esto lo que busco. Dijiste que querías ayudarme, que querías justicia al igual que yo, pero lo único que quieres es jugar conmigo

—¿Y no es eso lo que hacías con ella? Jugaban a los detectives y luego te metías en su cama

—No sabes como fueron las cosas, lo que paso entre ella y yo fue algo diferente

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