La luz del amanecer comenzaba a teñir el cielo con suaves tonos dorados cuando Marinette despertó. Aún envuelta en los cálidos brazos de Tomoe, sintió que su corazón palpitaba con una mezcla de nerviosismo y anticipación. Había algo diferente en el aire, una energía que parecía pulsar a través del santuario y que anunciaba el inicio de un día crucial.
Mientras el santuario despertaba lentamente, Marinette decidió mantener en secreto sus sospechas por un poco más de tiempo. Había demasiadas incógnitas, y la responsabilidad que pesaba sobre ella no le permitía distraerse con especulaciones, al menos no aún. Sin embargo, la leve esperanza que había florecido en su corazón la llenaba de una fuerza renovada.
Con cuidado, Marinette se separó de los brazos de Tomoe, quien seguía profundamente dormido. Su rostro reflejaba paz, algo que ella valoraba profundamente en esos momentos de incertidumbre. Caminó hacia el patio, donde el aire fresco de la mañana la recibió con un ligero estremecimiento. La vista del santuario en calma contrastaba con la tormenta de pensamientos que se desarrollaba en su interior.
Marinette se encontraba meditando en el patio, disfrutando de la tranquilidad de la mañana. Su respiración era profunda y pausada, pero su mente seguía ocupada por los pensamientos de todo lo que estaba por venir. Mientras el sol ascendía lentamente, los primeros rayos de luz envolvían su figura, creando un aura de calma alrededor.
Tomoe, al despertar y notar su ausencia, salió en su búsqueda. Al encontrarla en el patio, se acercó en silencio. Con un gesto natural y cariñoso, se inclinó para abrazarla suavemente por detrás. Marinette, sorprendida al principio, sonrió al sentir su calor reconfortante.
Tomoe: No podía imaginar empezar el día sin ti. ¿Cómo estás, amor? -susurró a su oido, apoyando su mentón en su hombro-.
Marinette: Solo necesitaba un momento para aclarar mi mente. Es todo tan abrumador a veces... -respondió en voz baja, dejándose envolver por su abrazo-.
En ese momento, Nanami apareció con una pequeña bandeja de té y sonrió al verlos juntos.
Nanami: Qué escena tan dulce. Aunque creo que debo recordarles que tenemos una batalla que ganar. -bromeó, colocando la bandeja en el suelo y sentándose junto a ellos-.
La atmósfera se volvió más ligera con su comentario, y Tomoe se incorporó, aunque seguía mirando a Marinette con ternura.
Nanami: Hablando de eso, Marinette, no sé si es por el estrés u... otra cosa, pero últimamente te noto diferente. Tal vez deberíamos revisar eso más tarde, ¿no te parece? -dijo con una sonrisa juguetona, aunque su mirada tenía un toque de curiosidad-.
Marinette sintió un ligero rubor en sus mejillas, insegura de cómo interpretar las palabras de Nanami.
Marinette: Tal vez solo sea el cansancio... -murmuró, desviando la mirada-.
Tomoe frunció el ceño ligeramente, sin decir nada, pero claramente preocupado por Marinette. Nanami, notando la tensión, decidió suavizar el momento.
Nanami: Bueno, no quiero interrumpir más su paz. Los dejaré a solas. Tal vez un poco de tiempo juntos les ayude a despejarse antes de lo que viene.
Con una última sonrisa, Nanami se levantó y se retiró, dejando a Marinette y Tomoe solos en el patio.
Tomoe tomó la mano de Marinette y la ayudó a levantarse. Mirándola a los ojos, dijo con suavidad:
Tomoe: No importa lo que venga. Estoy aquí contigo. -tomando su mano-. Y lo que sea que estés enfrentando, lo enfrentaremos juntos.
Marinette se dejó llevar por la emoción del momento y se acercó para abrazarlo con fuerza.
Marinette: Gracias, Tomoe. -dijo recostando su cabeza en su pecho-.
ESTÁS LEYENDO
Mi Guardian
FanfictionMarinette decide dejar a Adrien de una vez por todas, sabe que jamas podria estar con èl y decide mejor seguir adenlante. Un dìa los padres se van de viaje por negocios ella se queda para cuidar la panaderia, Marinette descubre en el atico de la ca...
