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ÁLVARO CASTRO'S POV
El aula del 5-B estaba iluminada por la pálida luz que se filtraba a través de las grandes ventanas de vidrio esmerilado. Álvaro entró junto con Rodrigo y Gustavo, buscando inmediatamente a Isabella con la mirada. Ella ya estaba sentada en su pupitre habitual, la tercera fila junto a la ventana, con un libro abierto frente a ella mientras esperaba el inicio de clases.
Camilo entró poco después, ocupando su lugar justo un puesto al lado de Isabella. Cuando Álvaro dió pasó para llegar a su propio asiento unas filas a el lado izquierdo, por la ventana, ella levantó la vista y le sonrió brevemente, un gesto rápido pero significativo que hizo que valiera la pena todo el nerviosismo de la mañana.
El profesor de historia, fue el primero en entrar. Un hombre de mediana edad con lentes de montura gruesa y de poco cabello el cual parecia algo amargado.
—Buenos días, jóvenes— dijo con esa voz monótona que hacía que hasta los más interesados en la historia comenzaran a cabecear a los diez minutos. —Espero que hayan aprovechado el fin de semana para repasar sobre la Independencia.—
Álvaro apenas podía concentrarse. Desde su posición, tenía una vista perfecta del perfil de Isabella, de cómo inclinaba ligeramente la cabeza cuando tomaba notas, de cómo enrollaba un mechón de cabello alrededor de su dedo cuando reflexionaba sobre algo.
A mitad de la clase, la puerta se abrió y Eva Samper entró apresuradamente, disculpándose con el profesor por el retraso. Eva, con su cabello liso y mono. Ocupó rápidamente su lugar junto a camilo, y Álvaro notó cómo intercambiaban miradas y sonrisas.
Eva se inclinó para susurrarle algo a Isabella, quien, para sorpresa de Álvaro, se sonrojó visiblemente y luego miró en su dirección. Cuando sus ojos se encontraron, ella volvió rápidamente la atención a su cuaderno, pero una pequeña sonrisa permaneció en sus labios.