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6:00 AM
ALVARO CASTRO'S POV.
El despertador ni siquiera tuvo que sonar. Álvaro ya estaba despierto desde antes, con una energía que sorprendió hasta a su madre cuando lo vio aparecer en la cocina tan temprano.
—¿Y ese milagro? ¿Te caíste de la cama?— bromeó ella, mientras servía el café.
—Ma, ¿puedo usar el teléfono antes de irme al colegio?—
—¿A esta hora? Álvaro, son las seis y media de la mañana.—
Pero él ya estaba sacando su billetera, extrayendo con cuidado el papel que había guardado el día anterior. Los números escritos por Isabella seguían allí, como una promesa.
—Solo será un momento, te lo juro—
Su madre lo miró con esa expresión que tienen todas las madres cuando saben exactamente qué está pasando, pero prefieren no decir nada.
—Bueno, pero desayuna primero.—
Álvaro prácticamente devoró los huevos revueltos y el pan. El café, que normalmente tomaba con calma, desapareció en tres sorbos. Se había puesto su mejor uniforme, el que su madre había planchado ayer, y hasta se había peinado con más cuidado que de costumbre.
Por fin, después de lo que pareció una eternidad, se acercó al teléfono. Su corazón latía tan fuerte que temía que se escuchara a través de la línea. Marcó los números lentamente, cada giro del disco sonando como un pequeño tambor en el silencio de la mañana.
Un tono. Dos tonos. Tres...
"¿Aló?" La voz de Isabella sonó del otro lado, ligeramente adormilada pero inconfundible.
—¿Isabella? Soy... soy Álvaro.— Trató de que su voz sonara casual, como si llamar a las seis y media de la mañana fuera lo más normal del mundo.