Extra 10

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Muy cuidadosamente Hayden le ayudo a su alfa apoyar su espalda sobre las suaves almohadas que fueron preparadas por el Omega. Este último no quería que su amado alfa luego de dar a luz estuviera acostado en una camilla incómoda, oliendo el desagradable hedor a desinfectante, no. Él no iba a permitir tal cosa.

Con eso en mente, tres meses antes del parto él se puso a buscar lo mejor de lo mejor para este día. Lo más relajante y suave que pudiera existir en el mundo que, con solo caer a la cama se sentiría en la playa, admirando el sol ocultarse en el horizonte. Cómo era de esperarse, sus objetivos se lograron.

La cama y todo lo que usaría Maximiliano en su estancia en el hospital es importado, de marcar reconocidas y no reconocidas pero que con un solo objeto de esa habitación te comprarías una casa.

Cuándo las personal iba a limpiar se quedaban paralizados ante tanto sofisticación, preguntándose si era los aposentos de una reina en vez de un futuro paciente porque cada cosa era como si alguien de la realeza ingresaría. Hasta se corrió el rumor sobre ello dónde dejaban saber que esa habitación si era digna de llamada VIP.

-¿Cuando preparaste todo esto?-En su momento no me di cuenta de ello por lo desorientado que me sentía, también estaba pensando nuestros bebés que fueron llevábamos a observación.

Nos alteramos cuando nos dijeron eso y Hayden no dudo en agarrar del cuello a Homero, preguntándole del porque haría eso si expreso que estaban bien a lo que respondió "están bien de eso no hay dudas pero siempre se les hace diferentes chequeos." Solo entonces nos sentimos más tranquilos, permitimos que se los llevarán aunque fue difícil. No queríamos separarnos de ellos cuando a penas los estuvimos en nuestros brazos.›

En ese instante ellos dos en serio no querían dar a sus hijos pero tenían que pasar a revición, verificar que sus pulmones al igual que los demás órganos estén bien sin ningún posible peligro de enfermar de repente, también comprar que no hayan comido nada mientras Maximiliano estuvo en labor de parto. No de notó pero si estuvo bastante tiempo intentado tenerlos normal y a veces eso es peligroso porque los niños suelen comer sus propias eses.

Ya con esa explicación más precisa no les quedó de otra que entregarlos a los enfermeros, el bienestar de sus bebés era lo más importante pero no sin antes enviar a su gente a cuidar de sus dos pequeños recién nacidos.

Hayden a visto demasiadas cosas en el mundo a su corta edad por lo no confiaba en nadie, para él, el hospital ers el lugar más inseguro que podría existir cuando se trata de seguridad. Cualquier podría ingreso haciéndose pasar por doctor, enfermera, hasta personal de la limpieza por eso mismo ni loco iba a dejar a sus pequeños sin protección.

Movilizó a un séquito lo suficientemente buenos para pasar desapercibidos porque tampoco iba a crear un escandalo, dando órdenes estrictas de cortarles las manos y cabeza a todo aquel que llegué a querer sostener a sus hijos que no sea del personal de salud. Aún siendo ellos Hayden no quería que los tocaran tan descuidadamente o porque son demasiado hermosos para resistirse a no verlos, acariciarlos.

Maximiliano no vio para nada exagerado el actuar de su Omega, él también estaba preocupado de que sucediera algún percance mientras no los ven; por lo que también envío a su gente, incluso les puso una pequeña pulsera (fueron enviadas hacer por Hayden y con el mismo material con el que se hizo el anillo de Maximiliano) a cada uno con sus respectivos nombres.

Maximiliano sabía sobre eso y según también sabía que la niña se estaría llamando de otra manera, no Caeli. Sin embargo, cuando escucho a Hayden nombrarla de esa manera; "Caeli King Withe" que significa "Que viene de los cielos" Él Lloró, lloró como un niño. ¿Cómo no hacerlo? Su amado le había más que solo sorprendió; su pequeña se llamaba cómo su madre. Ahora su nombre jamás iba ser olvidado.

Rosa sangrienta [Finalizada]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora