Extra 7

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El bueno momento que estaba teniendo el par de prometidos dentro del auto en la parte trasera, llegó muy rápido a su fin, mucho antes de ponerse calientes como era debido. Eso en parte fue causado por el guardaespaldas que estaba sirviendo como chófer.

Sin importarle si no le pagaban un mes su salario o si lo castigaban por su osadía, Jacinto condujo tan rápido como pudo. No tenía pensado ni iba a pasar vergüenza acusa de sus calenturientos jefes. Si manejaba como una tortuga al caminar no iba a poder con la vergüenza si el auto empezaba a moverse en todo el trayecto de camino al departamento de la pareja.

Por lo que, Jacinto muy valientemente aceleró el auto y al llegar a sus destino, él se los hizo saber para que tengan un poco de pudor para que no sigan haciendo lo que pensaban hacer, si es que todavía tienen esa clase de pudor. Jacinto lo dudaba y en parte también fue una venganza o un desquite a una de la tantas bromas que le ha jugado Hayden y a caído redondito. Más de alguna tenía que desquitarse limpiamente el guardaespaldas.

No obstante, Hayden fue muy rápido en darse cuenta de lo que hizo Jacinto pero extrañamente no dijo nada, ni acuchilló con la mirada al guardaespaldas. Él solo sonrió ampliamente mientras planeaba como de volverle lo ocurrido, el doble por su valiente audacia.

Tenía mucho con lo cual divertirse y Maximiliano al verlo tan emocionado, con esa sádica mirada, solo se limitó a solo sonreír. Cómplice de los actos o bromas perversas en las que está pensando Hayden y las cuales tenía pensado realizará sin falta.

‹Se ve tan adorable cuando actúa de esa manera, verlo tan feliz es demasiado grandioso porque si es feliz yo también lo soy.› Sonrió, frotando su abultado estómago.

-Jefe y joven King... aceptaré cualquier castigo que quieran darme.-Prefiero eso a tener que estar saltando en el carro con los movimientos de ello en la parte trasera.

Constantine ya pasó por eso y expreso con pena en su rostro que eso había sido la cosa mas vergonzosa y horrible que le puedo haber pasado. De como el auto se movía y mientras conducía solo podía maldecir mientras escuchaba música a traves de los auriculares.

Él quería que la tierra se lo tragara, y aunque no se podía ver para adentro cuando los demás autos pasaban un poco cerca de él por curiosidad y otros para tomarle foto a la placa del auto. Constantine aún sentía las miradas sobre él. Juzgandoló de degenerado cuando ni siquiera tenía nada que ver con lo que hacía su jefe, lo bueno que reaccionamos a tiempo para que dichas fotos de la placa no se filtraran.

Aunque en sí, nos preocupamos por nada porque la gente del joven Hayden ya había hackeado la red, viendo el momento exacto y lo que pensaban publicar, mandándoles virus que eliminaba todo en las carpetas. En verdad que Hayden King o Bloody Rose es una persona que nadie quiere tener de enemigo, pero yo acabó de hacer justamente algo que podría haberle molestado.

-Lo aceptaré sin refutar...

-¿De que estás hablando ex calvito?-Preguntó con desconcierto, ayudándole a su pareja bajar del auto.-No te apresures a bajar, no tenemos prisa, tomarte tu tiempo.-Expresa muy cariñosamente.

-Sobre lo de hace un momento.-¿Solo yo lo estába sobre pensando? Creí que el joven King ya me había descubierto, que maneje rápido muy deliberadamente.-Hablo sobre mi conducir...

-Pues lo hiciste como siempre, ¿no?-Siguen confundido a Jacinto.-Bien, eres un excelente conductor.-Ahora ambos lo estaban mirando fijamente.

-¿Por qué tendríamos alguna queja si conduces de acuerdo a las reglas de tránsito?-Esta vez hablo Maximiliano, apoyándose en los hombres de Hayden.-Estas sugiriendo castigos absurdos.

-No es eso, es que conduje rápido y entonces...-¡En serio no dirán nada! Conociendo al joven King, el ya debería de estar haciendo de las suyas. No debo de bajar la guardia peor su mi jefe le sigue el juego.

Rosa sangrienta [Finalizada]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora