Me duele tanto haber sido tanto para alguien que sintió tan poco, lleno de su propia tierra incapaz de recibir agua nueva, desgastante con todas las barreras que sí noté, pero negaba con certeza, pues quien te ama realmente puede cambiar, pero tan tarde me di cuenta de una diminuta realidad, y es que yo no era lo que tú deseabas amar.
Jamás fui tu otra mitad, pues no cumplía con la mujer que tú anhelabas amar, y no fue nuestra culpa rendidos al amor caer; fue creer que, como el agua y el fuego, se podían entender, juntos, se podrían mantener.
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Mi tinta negra
PuisiDéjame narrarte tu mundo desde unos ojos de cristal... Poemas y rimas de distintos temas pocos tocados en la actualidad, desde alegrías hasta tristezas, dicha y dificultad, trazado de una manera que solo el corazón entenderá. - Si el corazón estuvie...
