Dime a dónde corres, que yo seguiré tus pasos; muéstrame qué quieres ver y lo pintaré para ti.
Mantenme en tus brazos que yo me encargare de proteger tu pecho, y cuando tu alma se agote, yo rogare a quien nos unio por tu aliento.
Cordon de tres dobleces, no dejes de mirarme. Nárrame, ¿cómo robé tu mirada? Yo lo resaltaré en el libro de mi vida, el libro que no me pertenece, el libro con un doblez en la esquina de nuestra historia.
Podría pensar en castillos y dragones, en un gran imperio con danzas y bellas canciones, y aun así tu risa la traería a la vida. Oh, mi misterioso caballero, ¿cómo haces para hacer cobrar vida aquello que ni a mis labios llega?
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Mi tinta negra
PoesiaDéjame narrarte tu mundo desde unos ojos de cristal... Poemas y rimas de distintos temas pocos tocados en la actualidad, desde alegrías hasta tristezas, dicha y dificultad, trazado de una manera que solo el corazón entenderá. - Si el corazón estuvie...
