Fuiste sabio, pero no era la forma, y al recordar ese último acto, pude entender en qué parte estaba de tu corazón y cómo seguiste lo que realmente pensabas de los dos.
A veces es la única forma en que Dios te hace entender que no es por quien tu mundo debes mover, y el proceso es tan extraño, sentirse libre, pero estando pesado.
Entender que a las finales nos deshacemos primero de lo que está más cerca de la puerta, ¿qué tendría de malo? Después de todo, eres tú en lo único que piensas, pero el destino prometido es que serás lo único que tengas.
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Mi tinta negra
PoesíaDéjame narrarte tu mundo desde unos ojos de cristal... Poemas y rimas de distintos temas pocos tocados en la actualidad, desde alegrías hasta tristezas, dicha y dificultad, trazado de una manera que solo el corazón entenderá. - Si el corazón estuvie...
