¿Qué cura podrías ser? Si fui yo quien rogó por tratar de sostener el corazón del que me enamoré.
Poco a poco tus lazos se separaron, dejando todo el amor derretido en mis manos.
Cuando hablamos tanto por precaución, y entendíamos perfectamente a qué le tenía miedo mi corazón, incluso corrí mis reglas y mi tiempo por confiar en tu devoción, y luego simplemente no te importó.
Sabías que no estaba acostumbrada; el amor era algo que evitaba. Aun así, te dejé entrar a lo profundo de mi alma para que, estando allí, dijeras que no era lo que buscabas.
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Mi tinta negra
PuisiDéjame narrarte tu mundo desde unos ojos de cristal... Poemas y rimas de distintos temas pocos tocados en la actualidad, desde alegrías hasta tristezas, dicha y dificultad, trazado de una manera que solo el corazón entenderá. - Si el corazón estuvie...
