Importancia

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- Mina, lo siento, pero estás de mente.
Dijo él peliverde después de escuchar el plan inconcebible de la chica.
- Pero funcionaría, ¿Cierto?
Insistió ella con una gran sonrisa de gato sonriente.
- Si, si funcionaría. Kacchan no se resiste a ese tipo de provocaciones.
Dijo el pecoso desviando la mirada.
- ¡Si!, pues entonces hay que hacerlo.
Decretó la chica de rosa emocionada, pero Midoriya negó varias veces con la cabeza.
- N-No podemos estar seguros-. Kacchan se ha estado comportando muy impredecible últimamente...
Explicó él de ojos esmeralda y lentamente llevó su mano hacia su mentón y sin darse cuenta él empezó a murmurar como loco.
- Tengo registros de acciones a las que pensaba que sabía cómo reaccionaría, pero terminó tomando otra decisión. Me ha estado dando problemas el predecir su comportamiento y...
Pero Mina lo detuvo y lo tomó de los hombros.
- Basta Midobaby. Necesito que te concentres. ¡Tú puedes hacerlo!
Le dijo ella tranquilamente pero el pecoso no estaba seguro.
- No sé si funcione-...
Al ver la inseguridad de su amigo, la chica decidió tomar un camino más personal para convencerlo.
- ¿Qué no te gustaría saber por qué se quedó el peluche tanto tiempo?
Preguntó la pelirosa ocultando su sonrisa.
- Sabes que si... Pero es muy arriesgado-.
Admitió Midoriya y la de ojos dorados suspiro.
- Bueno, supongo que no te importa tanto como creí.
Dijo ella con un tono decepcionado y resignado.
- C-Claro que me importa, pero-...
El chico de verde se tapó la cara con las manos.
- Mina... Por favor. Sé lo que estás haciendo y no-.
Señaló el pecoso tratando de sonar seguro pero en lo profundo de sus palabras se notaba la inseguridad. La chica de rosa volteo a verlo con una mirada desconsolada y sin decir una sola palabra solamente torció su boca hacia abajo mostrándole al peliverde una cara de desilusión. Midoriya no pudo mirarla sin sentir remordimiento y su afán de hacer felices a todos le pedía a gritos retirar sus palabras y hacer lo que la pelirosa le pedía. Y después de ese instante, Izuku aceptó.
- Bien... Lo haré, pero creo que no es buena idea.
Repitió el de ojos esmeralda pero mientras pronunciaba esas palabras, por dentro él se moría de la emoción.

Justo después de la primera clasa que tuvieron. Mina no desaprivechó ningún instante y aventó a Izuku directo hacia el inicio del plan. Pero a sorpresa de la pelirosa, el chico no se veía nervioso en lo absoluto. Estaba incluso sonriendo, como si estuviera por completo en su elemento. Y lo estaba, ya que está primera tarea era tan solo observar al rubio en cuestión. Debía mantener su mirada fija en Bakugou hasta que el de ojos escarlata lo notará. Y con una sonrisa entre sus pecas, Izuku se le quedó viendo hasta que en efecto Katsuki comenzó a notarse incómodo y fue de inmediato a confrontar al peliverde.
- ¿Qué demonios pasa contigo, Deku?
Preguntó él de ojos escarlata ahora viéndolo a los ojos.
- Buenos días, Kacchan.
Respondió Midoriya con su misma sonrisa y esto empezó a molestar a Bakugou aún más.
- Si tienes un problema no es mi culpa, deja de mirarme, maldito nerd.
Declaró el rubio pero Deku soltó una suave risa y enseguida respondió.
- Kacchan yo siempre te miró así. Es raro que apenas lo hayas notado.
La paciencia de Bakugou se estaba agotando.
- Pues no me importa. Deja de hacerlo ahora.
Le ordenó al pecoso, pero de pronto él más bajito se acercó más a él. Una de sus piernas se pasó hacia atrás para obtener una postura más estable y en cuanto dijo su parte, por puro reflejo subió sus manos un poco a una posición defensiva.
- Kacchan, si tienes un problema hay que arreglarlo.
Estas palabras lo enfurecieron aún más y la postura del peliverde fue la gota que derramó el vaso.
- ¿¡Acaso quieres pelear, Deku?!
Le pregunto el rubio con una mezcla de sorpresa y un grito. No era la primera vez que ambos peleaban, pero habían tenido un periodo de paz por un buen rato. Y en lo profundo, Katsuki no quería romper esa racha con lo que consideraba su mejor amigo...
- Bueno, si así podemos resolver un problema. Creo que podemos resolver varios, ¿No?
Insinuó el peliverde con una sonrisa. Esta era la segunda parte del plan, su siguiente tarea.
- Si yo gano, Kacchan-.
Pero antes de poder terminar su frase, el de ojos escarlata lo interrumpió.
- ¡JA!, ¡SI es que ganas, Deku!
Aclaró él y Izuku suspiro un poco.
- Claro que ganaré. He estado entrenando mucho.
Explicó él peliverde y el rubio por un segundo prestó más atención al más bajito. Era cierto que se veía un poco más trabajado. No negaba que sus brazos llenos de cicatrices de peleas antiguas se veían ligeramente más marcados que antes. Pero el orgullo de Bakugou de lejos lo dejaría aceptar eso.
- Yo no te he visto entrenar para nada.
Replicó él pero el pecoso negó.
- Pues es por qué tú y yo no entrenamos juntos, por eso no me has visto. Pero yo te he visto entrenar mucho con Kirishima-.
Añadió el peliverde y esto fue lo último que molestó a Katsuki.
- ¡YA!, ¿QUIERES PELEAR O NO?
Le gritó mucho más agresivo que antes y se movió a la ofensiva en lugar de la postura relajada y orgullosa que tenía antes. Deku duo un paso hacia atrás por instituto. Pero se detuvo ahí mismo al darse cuenta y volvió a confrontar a Bakugou, reuniendo toda la fuerza que necesitaba para poder enfrentarse al rubio con solo la curiosidad y la esperanza que tenía de que Katsuki se preocupara más por él de lo que aparentaba.
- Pero debemos acordar bien los términos.
Recordó el de ojos esmeralda mirando de frente al más alto. Pero está vez abordó las cosas de una forma distinta para atraer mejor la atención del rubio.
- Si tú ganas, yo te diré cualquier cosa.
Declaró el pecoso y la mirada de Katsuki se sorprendió un poco, aún que su rostro no lo demostrará.
- Bien... Pero en el imposible caso en el que... T-Tú ganes, ¿Qué quieres?
Preguntó él de ojos escarlata arrastrando su ego todo lo que pudo al fondo de su pecho.
- Entonces, si yo gano. Entonces tú tendrás que decirme por qué conservante el peluche que te regale hace tantos años.
En ese momento, el rostro de Bakugou se desplomó por completo y sus mejillas comenzaron a calentarse tanto que se sonrojaron.
- ¿¡QUIÉN TE LO DIJO?!
Preguntó el rubio con desesperación en su voz y perdió la compostura por completo.
- ¡No puedo decirte porque sé que le harías daño!
Respondió el pecoso moviendo sus manos de lado a lado muy rápidamente. Así que Bakugou soltó un gruñido de frustración.
- ¡CLARO QUE LO HARÉ!, ¡Voy a matar a quien sea que te dijo y de paso a ti también!
Sentenció el de ojos escarlata y entonces Izuku se acercó más a él y trato de hacerlo entrar en razón.
- ¡Kacchan, no importa eso!, No te diré quien fue así que por favor cálmate.
Le pidió él peliverde y Bakugou desvió la mirada.
- No hay forma. No voy a dejar que se burlen de mi de esta manera y mucho menos tu, maldito nerd.
Dijo el rubio con una seriedad que casi asustó a Midoriya.
- ¿Burlar-?, ¿Piensas que voy a burlarme de ti?
Preguntó él de ojos esmeralda con confusión en su voz y un toque muy sutil de ternura. Él dio un pequeño paso hacia adelante al notar ese lado más vulnerable de su amigo.
- ¡CÁLLATE ESTÚPIDO, ESTÚPIDO NERD!
Le gritó Katsuki y el rojo de sus mejillas resaltaba cada vez más. Se sentía expuesto y terriblemente avergonzado.
- Kacchan... Yo no planeaba burlarme.
Pero el más alto no lo creía.
- ¡Pfft-!, Si claro. ¿Por qué no te burlarías por quedarme con ese h-horrible peluche?
Preguntó él con sarcasmo, pero el pecoso notó cierta inseguridad entre el sarcasmo del rubio.
- Si tan horrible es ¿Por qué lo conservaste todo este tiempo?
Le preguntó él más bajito y Katsuki dió un paso hacia atrás. Sin que él lo hubiera notado Izuku se había acercado cada vez más a él. Sus mejillas no dejaban de fastidiar haciéndolo sentir su rostro cada vez más caliente.
- ¡No es como si lu hubiera conservado por qué me importas o algo así!
Aclaró él de ojos escarlata con furia y resentimiento. El peliverde se le quedó viendo impactado y Bakugou al notar eso se dió cuenta del peso que tenían sus palabras. Izuku no dijo nada pero no quitó su mirada de los ojos de Katsuki.
- C-Claro...
Dijo Midoriya con una risa nerviosa y solo entonces desvió la mirada.
- N-No es que yo pensara eso-. S-Solo tenía... Curiosidad.
Le confesó el más bajito conteniendo lo mejor que podía su desilución.
- Bien.
Mencionó Bakugou cortante y seco.
- ¡B-Bien!
Le respondió Midoriya irritado y entonces bajó la mirada. Ambos estaban listos para irse, pero había algo que mantenía al rubio plantado justo en su lugar. La sensación de que algo estaba faltando.
- C-Como sea... Yo solo olvidé que lo tenía y ya.
Contó él para intentar salvarse.
- S-Si... Suena l-lógico.
Dijo Izuku asintiendo mientras que apretaba sus manos contra sus costados.
- No habría otra razón...
Aceptó el peliverde y dió unos pasos hacia atrás.
- Deku, Y-Yo-, uhh-.
Pero el pecoso negó.
- No, está bien Kacchan. Tengo que irme, Nos vemos después.
Le dijo él más bajito con una sonrisa triste y enseguida se alejó, dejando al de ojos escarlata solo.

Izuku camino hacia el campo de entrenamiento. Al menos de algo tenía que servir sus emociones completamente revueltas. Pero antes de salir del edificio de dormitorios, la chica de rosa lo detuvo.
- ¿Qué sucedió?
Le pregunto ella al ver la mirada derrotada del peliverde.
- Me dijo que solo olvidó que lo tenía.
Le contó el chico y Mina negó varias veces.
- ¡Es un mentiroso!, Si lo hubiera olvidado no lo tendría en su cuarto. Lo hubiera dejado en casa de su familia.
Explicó ella pero eso no pareció animar a su amigo.
- Si... P-Pero está bien. No te preocupes, Mina.
Le dijo él pecoso con una sonrisa fingida, la chica sabía reconocerlas. Pero en ese momento era mejor dejarlo solo. Por como Midoriya se veía, tenía que procesar sus emociones él solo.
- Si necesitas algo, aquí estoy.
Le dijo ella y le dió una pequeña palmadita en la espalda. Esperando ver las clásicas lágrimas del peliverde bajar por sus mejillas. Pero en lugar de eso vio una sonrisa en su rostro. Una triste y acostumbrada sonrisa. Acostumbrada a ese dolor. Exactamente igual que Izuku.

Interacciones [BKDK] Donde viven las historias. Descúbrelo ahora