Motivación

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Pasaron días después de que Bakugou implícitamente afirmó que Izuku Midoriya no le importaba. Y esos siguientes días, Bakugou ni siquiera podía moverse de su cama, después de las clases se encerraba en su habitación y se desconectaba completamente. Un día estaba cautivo en su propio cuarto, con sus audífonos puestos y con las baquetas de su batería en las manos. Pero a pesar de que los audífonos estaban conectados, Katsuki golpeaba las placas tan fuerte que Kirishima lo escuchó desde su habitación. El pelirrojo tocó la puerta preocupado, pero nadie contestó por el sonido que había dentro. El de ojos color ruby notó que la puerta no tenía puesto el seguro, algo muy extraño en Bakugou, pero aún así Kirishima abrió la puerta y vio al rubio tan molesto que sostenía sus baquetas con tanta fuerza que casi las rompía.
- ¿Bro, qué pasa?
Le preguntó su amigo, pero el de ojos escarlata no respondió.
- ¡BAKUBRO!
Gritó el pelirrojo y Katsuki se quitó los audífonos de inmediato. Lo volteo a ver y sin decir ni una sola palabra se levantó, fue directo a su cama y se tumbó de cara hacia el suave colchón.
- Basta, puedo escucharte desde mi habitación. Aizawa puede oírte y será un verdadero drama...
Advirtió el de ojos color ruby pero Bakugou no respondió. Solo movió su mano lentamente hasta alcanzar el suelo de su habitación y sin levantarse tomó algo de debajo de la cama. Aquél peluche por lo que toda está situación había comenzado. Katsuki abrazó el peluche y se quedó completamente callado.
- Me estás obligando a hacer algo que no quiero, bro.
Dijo Kirishima con un tono preocupado pero al mismo tiempo firme como él mismo.
No hubo respuesta.
- Bien, yo no quería pero ella es la única opción que tengo-.
Dijo él tratando de no hacer muy obvia su excusa para ver a la pelirosa. El pelirrojo sacó su celular y en cuestión de minutos Mina ya estaba ahí.
- Oh, no. Creo que me siento un poco triste por él.
Mencionó ella cuando vio a Bakugou derrotado en su cama con su peluche en la cara.
- Y lleva días así, no puedo hacer nada al respecto.
Explicó Kirishima y la de ojos dorados negó un poco.
- Si pero, sabes que se lo merece. No debió de haber dicho esas cosas de Midobaby.
Recordó ella aún preocupada por el peliverde.
- Lo sé y no lo niego. Pero sabes que Bakubro tiene problemas con los sentimientos.
Mina asintió.
- Sí, es terriblemente malo con ellos. Horrible en todo el sentido de la palabra.
Afirmó ella y Bakugou sin levantar su rostro les dijo.
- ¿Si saben que los estoy escuchando, verdad?
Preguntó con la voz tan derrotada que apenas parecía ser el mismo rubio. Sus amigos se miraron entre ellos preocupados y Kirishima volvió a intentar levantarlo.
- Bro, creo que ya es hora de que hagas algo por ti. Tal vez podemos ir a comer, luego podemos ver alguna película o no lo sé... ¿Entrenar?
Preguntó él de ojos color ruby con sus últimas esperanzas, pero Bakugou ni siquiera se movió.
- No, él nerd idiota me odia ahora y no lo culpo, después de todo lo que le hice definitivamente me va a odiar.
La frase no se sentía real viniendo de la voz más suave y sin energía que el de ojos escarlata podía hacer.
- Pfft-, No es cierto. Bro, él no te odia.
Aclaró él pelirrojo pero la chica hizo una seña moviendo su mano que no indicaba exactamente eso. Kirishima miró ansioso a la pelirosa con una mirada que le pedía ayuda y no más desastre.
- Tal vez solo odia tus acciones, pero a ti sin duda no te odia. Podría resolverse muy bien si tan solo hablaras con él...
Explicó la de ojos dorados insinuando lo último.
- ¡Si!, Seguro que Midobro entendería. En especial si le muestras el peluche que de todas formas estás abrazando ahora mismo.
Agrego el de ojos color ruby pero el rubio negó un poco.
- No, ni tú ni nadie lo pueden ver. Él no está aquí.
Dijo él de ojos escarlata en un patético intento por esconder el borreguito con su brazo sin potencia.
- Creo que se está volviendo loco.
Mencionó la chica y Kirishima asintió un poco.
- Si, ni siquiera nos ha gritado para que nos salgamos de su cuarto.
Recordó él y en ese momento Bakugou levantó la mirada de su almohada, volteo a ver a sus amigos y después de tomar aire volvió a regresar su rostro a la comodidad de su cama.
- No tengo la energía para eso.
Explicó el rubio sin mirarlos y los dos chicos se miraron con terror.
- Esto es muy malo-.
Dijo la chica de rosa dando unos pasos hacia atrás, Kirishima la tomo de la mano la volvió a acercar hacia el problema.
- ¿Qué podemos hacer?, Por favor Mina, se te tiene que ocurrir algo. Tú empezaste esto, ¡hay que arreglarlo!
Insistió él de ojos color ruby y la chica lo miraba impaciente y ansiosa.
- ¡Yo no empecé nada!
Reclamó ella cerrando sus ojos pero Kirishima la corrigió.
- Sé que no fue con mala intención, pero decirle a Midobro sobre el peluche fue lo que inicio este desastre.
En ese momento, el rubio por fin dirigió su mirada a ellos.
- ¿Eh?
Preguntó con una pizca del familiar tono molesto de siempre.
- Y-Yo, uhhhh... ¿Si?
Aceptó la pelirosa y Bakugou se levantó de la cama y se sentó frente a ella.
- Mina, yo confiaba en ti.
Dijo él con la voz más seria que podía salir de su boca.
- ¡Lo sé y lo siento mucho!, debí pensar en el desastre que pasaría. No sé por qué no lo pensé, eres un verdadero desastre con esto-.
Se disculpo ella pero Kirishima la interrumpió.
- No creo que debas seguir culpando lo después de que tú revelaras su secreto, Mina.
Comentó el pelirrojo y la chica asintió.
- ¿Por qué le dijiste...?
Preguntó Bakugou abrazando ahora con ambos brazos el borreguito.
- Por qué sabía que tú nunca se lo hubieras dicho.
Respondió la de ojos dorados pero el rubio negó.
- ¡Si se lo hubiera dicho!, Eventualmente...
Pero entonces sus dos amigos lo negaron con fuerza.
- No, no lo hubieras hecho.
- Claro que no.
Dijeron los dos al mismo tiempo.
- Uhg. Bien, no lo hubiera hecho pero cállense.
Aceptó él desviando la mirada y para poder salvarse de la culpa, la chica de rosa le dijo.
- Sé que yo le dije sobre el peluche, que aclaro que estuvo mal. Pero de igual manera fuiste tú quien le dijo todo eso a Midobaby.
Y Kirishima agregó.
- Exacto, Bakubro. No sé trata a las personas que amas así. En realidad a nadie se le debe de tratar así.
Él de ojos escarlata miró confundido a su peluche.
- Supongo que sí es... mi culpa. Herí sus sentimientos por lo que dije.
Dijo resignado y entonces sus dos amigos saltaron.
- ¡Pero solo tienes que ir a hablar con él!
Dijo la pelirosa y tomo a Bakugou del hombro.
- ¡Si bro, estoy seguro de que Midobro entenderá!
Insistió también el pelirrojo que al igual lo tomó del hombro contrario y sus dos amigos lo empujaron para levantarlo de la cama. Bakugou quedó de pie viendo directamente a la puerta y al bajar un poco la mirada vio que aún sostenía el peluche.
- Bien... Hablaré con él y arreglaré esto.

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⏰ Última actualización: May 26, 2025 ⏰

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