Mi sueño mi sueño...Mi anhelo, mi meta, mi difícil más no imposible siempre futuro, mi enorme ambición disfrazada de un noble y humilde deseo, mi pretención y vago intento de ser alguien, mis pensamientos obligados a ser tomados y empacados con rapidez antes de desalojarme de casa, llevandome contra las cuerdas, dandome las riendas de un descontrolado animal el cual nunca maneje antes, mientras espectantes crueles y egoistas enmascaran su frustración con supuesta sabiduria y experiencias de vida, toman y tienen el descaro de sentarse a juzgarme por mi nula capacitación y novata postura. Me señalan con el dedo y fruncen el ceño, pretendiendo ser los sabios mas sabios ante mi imagen aterrada.
Nada de empatía en esos fríos y calculadores ojos, viendome como su gran y posible mayor victoria, un pasaje de ida a sus resucitados anhelos más nunca míos. Tomaría el derecho al silencio que merezco, uno para cuestionarme, pero estoy demasiado asustada de que esos ojos comiencen a brillar con una tenue luz de decepción y decidan apartarse de mis no exploradas capacidades.
No quiero nada, no quiero nada de lo que me inculcan, ¡Me quiero a mi! Y no la dejaré ir lejos, no esta vez, ya no más vestiduras y grandes abrigos intentando ocultar quien soy y si mi precio a pagar es ver aquellos temibles ojos, asumiré las consecuencias de mis actos, pero jamás volver a perderme intentando buscarme con una foto referencia de alguien a quien no conocí jamás sin embargo todos creían que así lucía.
Oh, pero ¿Qué deseo? Ya supe lo que no, ya supe lo que abandono y lo que espero encontrar...ahora lo se y es PASION. Que desborde, que pueda verla por todas partes, que pueda sentirla recorrer mi sangre e implementarla en todo lo que toco. Algo que me haga existir y existirme, sentirme afortunada de el lugar en el que estoy y al que apunto. Mucha pasión, dónde sea que abra los ojos, ¡Eso es lo que quiero! Nada de vagos intentos inútiles para terminar algo rápido, sin ganas ni esfuerzo, quiero entregarlo todo y al menos fallar en el intento. Y si al final tropiezo, que sea con los pies en llamas, ardiendo de todo lo que elegí sentir. Que no se me reconozca por lo que evité, sino por lo que amé con locura. Porque ya no buscaré el camino más fácil, sino el que en el sufrimiento, pueda recostarme sobre el lodo orgullosa de haberme manchado hasta el cuello.
ESTÁS LEYENDO
escuchan mis paredes
PoetrySimplemente yo, refinada en líneas, expuesta en letras, sincerada en poesía. Mi mas yo, mi más ser. Lo que mis paredes escuchan, lo que mis dedos expresan.
