Alter ego

13 1 0
                                        


Mente en blanco, vacía, sola, perdida. ¿Qué estoy haciendo? ¿Qué haré? No me encuentro, por más que busque en todos los rincones dónde creí haberme sentido segura, en todos los suelos que creí estables, en todas las habitaciones dónde pensé quedarme a descansar, no estoy allí. 

No se dónde quedé, repartida en pedazos por toda la casa, por todas las calles, por todo los lugares dónde he imaginado un paraíso, en todas las personas en las que creí. Al final todo esto es solo mi responsabilidad, pero se que aunque pueda mover un dedo, no lo haré, aunque quiera mover mis piernas, no lo haré. Aunque quiera despertarme, seguiré soñando. Porque adoro sumergirme en la nada, cómo si estuviera allí segura. Pero se vuelve tan fosca, que no puedo ver a la distancia, nada me rodea, ni en pasado ni en futuro, ni en la nostalgia ni en la presencia. Sola, sola, sola por mi cuenta. Mi vida depende de alguien que quiere arrebatarla siempre, huye la presa de su propio alter ego, de su propio enemigo. Pienso y nada es posible, nada para mí, ¿Seré una marginada? ¿Qué está mal conmigo? Nunca lo he comprendido ni un poco, en mí viven las ganas de vivir y conseguir algo por mi cuenta, mientras me saboteo y me quedo aquí esperando que todo pase y se me sea concedido. 

Un fracaso para la vida, una inútil para la muerte, antipática de mi persona pensando que merezco lo peor mientras lo peor lo estoy viviendo. Mentirosa, merezco el peor de los castigos, aunque ya estuve condenada desde mi nacimiento. Todo lo arruino, todo lo alejo, todo lo aniquilo y lo arrastro a mi paso, cómo un monstruo sin piedad luchando por instinto, me defiendo, me defiendo de todo lo que intenta calmarme y respondo con violencia ante la calidez. Un montruo que no se comprende ni a si mismo, mucho menos al mundo al que tanto aborrece. Quisiera dejar de serlo, también soy ese super heroe que intenta aniquilarlo y aliviar a la ciudad aterrada de aquella bestia, para que alguien me recompense por haberlos salvado y que con sus mas sinceras palabras me digan que fui de ayuda. El monstruo es más poderoso que yo, por más que lo intente, siempre triunfa con su ira, su gran ira y violencia, no puedo vencerlo, asi que lo alejo de los demás, para que no pueda lastimar a nadie, para que al menos, sea yo con quien esté descargando su ira.

Y aún así, nadie nota mi arduo trabajo  y esfuerzo por mantenerlos a salvo, de hecho solo piden que aparezca más seguido para ayudarlos con crimenes tan minimos, ¡No saben nada acerca de mi! ¡Se quejan del monstruo cuando está, pero nunca se preguntan a dónde va cuando no aparece! ¡Soy yo! ¡Denme las gracias! ¡Agradezcanme!

escuchan mis paredesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora