-Overworld - Hace 4 meses-
El caos en las ruinas del búnker subterráneo del Arch-Illager era absoluto. El estruendo de la estructura colapsando era ensordecedor pero nada se comparaba con el espeluznante y distorsionado rugido de la Tormenta Wither. La abominación extendía sus tentáculos y rayos tractores por doquier amenazando con devorar la misma realidad.
En medio de la vorágine un escenario desgarrador se estaba desarrollando frente al portal del Nether. Un intenso rayo tractor de un inquietante color púrpura había atrapado a Ray, Airmid y Freya, la fuerza de atracción gravitatoria amenazaba con arrancarles los pies del suelo.
Bell se aferraba con todas sus fuerzas a Ray. Detrás de él, Marie, Hestia, Lili, Ryuu, Anya, Chloe, Lunoire y el resto de las chicas formaban una desesperada cadena humana negándose a soltarlas. La presión era insoportable, los músculos les ardían y el aire les faltaba pero si cedían todos serían arrastrados hacia las fauces de la bestia.
Fue entonces, en ese abismo de desesperación, cuando la Diosa nórdica y la Xeno cruzaron miradas. Un contacto visual solemne, silencioso pero cargado de un entendimiento mutuo y absoluto. Ambas sabían que la fuerza del monstruo era demasiada, sabían lo que tenían que hacer si querían que el hombre que amaban y sus amigas sobrevivieran.
La Siren con una sonrisa triste pero llena de una paz inquebrantable fue la primera en hablar, su voz apenas elevándose por encima del rugido de la tormenta.
Ray: Bell-san, Marie...díganle a Wiene que lo siento.
Del mismo modo la Diosa Nórdica cuyos ojos grises reflejaban una madurez y un cariño que la antigua ella de Orario jamás habría mostrado, miró a sus amigas que tiraban de ella con desesperación.
Freya: Ryuu, Anya, chicas...en serio lo siento por esto y no serles honesta con algunas cosas.
Dijo con un tono impregnado de arrepentimiento y nostalgia.
Ambas disculpas cayeron como un jarro de agua fría sobre el grupo, un mal presentimiento oprimió sus corazones.
-¿Ray?
Preguntaron Bell y Marie al unísono sintiendo cómo el agarre de la Xeno empezaba a aflojarse sutilmente.
-¿Diosa Freya?/¿Freya-sama?
Clamaron Ryuu, Anya, Chloe y Lunoire, la incomprensión y el terror reflejados en sus rostros.
Freya les dedicó una sonrisa resplandeciente desprovista de todo egoísmo divino.
-Ustedes fueron más que unas subordinadas, más que unas Valkirias, más que mis dependientes...fueron mis amigas.
Confesó la diosa, sus ojos cristalizándose.
-Chloe...Lunoire...Ryuu...gracias. Anya, mi linda gatita por favor cuida a Fenrir.
El mundo pareció detenerse para las chicas de la Anfitriona de la Fertilidad.
Anya: ¡No, por favor, no me vuelvas a abandonar!
Grito con lágrimas brotando a mares de sus ojos, su voz rota.
Por su parte Ray centró su mirada en su amiga y en el héroe de cabello blanco que le había devuelto la esperanza.
-Marie, desearía que hubiéramos podido tener más tiempo para ponernos al día.
Le dijo a la Mermaid antes de girarse hacia Bell, sus ojos brillando con adoración.
-Bell-san, me hiciste muy feliz. La forma en cómo me rescataste de ser la esposa de Barako y me protegiste...ahora es mi turno de protegerte.
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El conejo Craftiano
Fiksi PenggemarBell y sus amigas, compañeras, conocidas y demas son absorbidos por un extraño portal donde caen en un desconocido y extraño mundo
