- Nací en un planeta llamado Krypton, a años luz de aquí, hace mucho tiempo - contó, Andrea caminaba en círculos por el jardín, nerviosa - Mucho tiempo - enfatizó.
Andrea la miró un segundo antes de continuar con su caminata.
- ¿Muchos como para ser mi madre?
Alura sonrió.
- Tal vez una generación más arriba.
Andrea la miró de nuevo y luego desvío la mirada.
- No luces como una... Abuela.
- Sí, bueno, no menti cuando dije que tenía buenos genes. El sol amarillo de la tierra me da acceso a ciertos poderes además cuando mi planeta murió, lo único que pudimos salvar fue una ciudad, la mantuvimos a flote en el espacio con energía de la zona fantasma.
- ¿Zona fantasma?
- Es un lugar en el espacio en el que el tiempo no pasa.
- Espera... Dijiste que tus poderes vienen del sol, igual a los de Supergirl ¿Eres ella?
- No... - se mordió la lengua discretamente pero, Andrea supo que quería decir algo más.
- Pero... - la incitó a hablar.
- Ella es... Supergirl es... Mi hija.
Si bien no le podía decir de Kara, podía hablar de Supergirl incluso en ocasiones la misma Kara se refiere a ellas como dos personas diferentes.
Andrea se detuvo y la miró.
- ¿Tu hija?
- Sí.
- Entonces, estás casada.
- Lo estuve.
- ¿Qué pasó?
- Él murió.
- Era un él.
- Lo era, tú eres la primera... Mujer.
- ¿Soy la primera?
- Lo eres.
Hizo una mueca de aceptación que le sacó una sonrisa.
- ¿Cuántos hijos tienes?
- Solo una.
- ¿Y Superman?
- Es mi sobrino.
- ¿Como Kara y Alex? No, qué tonta, no son familia en realidad.
- De cierto modo sí. Eliza cuido de mi hija cuando llegó a este planeta sola, y lo hizo conmigo ahora, de cierta manera, somos familia.
Andrea asintió de acuerdo, pero no dijo nada más.
- Sé que es difícil de entender, pero...
- ¿Quieres estar conmigo? - la miró.
- ¿Qué?
- Pregunté si quieres estar conmigo ¿Quieres?
- Andrea, soy un extraterrestre.
- No me importa ¿A ti? ¿Te importa que sea de la tierra?
- No.
- Bueno, ¿Entonces?
- No has oído toda la historia.
- No me importa - se acercó - Alura, no me importa qué vengas de Marte, Kripton o el triángulo de las bermudas, quiero estar contigo, aunque seas verde, roja o amarilla.
Le sonrió.
- No soy verde, roja o amarilla.
- Bien, aunque aún así te verías sexy - se inclinó.
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RED MOON
FanfictionLuego de las constantes bromas de sus amigos al respecto, Kara y Lena deciden tener una cita de no-amigas para probar que no están secretamente enamoradas de la otra. Sam necesita demostrarle a un juez que es perfectamente capaz de proveerle a su hi...
