9

340 33 11
                                        

— ¿Qué estás haciendo aquí, Jay? — soltó Lee, con su voz cargada de rabia. Estaba cegado por el enojo y las ganas de irse contra Jay por haberlo interrumpido.

— ¿Qué le estabas haciendo a Sunghoon?

Jay intentó acercarse al menor, al ver como este comenzaba a soltar un par de lágrimas. Quiso alejarlo de Heeseung, pero éste no se lo permitió, plantó su cuerpo frente al de Sunghoon, ocultándolo de una forma posesiva, como si quisiera que Jay no tuviera ni la oportunidad de respirar el mismo aire que Park.

— Vete Jay, esto no te incumbe. — volvió a hablar en un tono brusco.

— Heeseung, ¿puedes calmarte? — intentó acercarse un poco más, ignorando la horrible mirada que Lee mantenía sobre él. — Estás asustando a Sunghoon, déjalo, lo tienes llorando y temblando. ¿Qué paso para que reaccionaras así?

— ¡No te importa! Jay, solo vete de mi casa de una vez, no vengas a hacerte el héroe de esta zorra. — soltó con desprecio mientras miraba a Sunghoon por sobre su hombro. — Estoy siento bueno con él, solo estoy dándole lo que se merece por andar de puta anoche, ¿verdad Hoonie? ¿verdad que te cometiste un error y mereces ser castigado por eso?

Heeseung se dió la vuelta para quedar cara a cara a Sunghoon, ignorando por completo la presencia de Jay.

— ¿No tienes nada que decir ahora? Deja de hacerte el pobrecito. Sabes que te lo mereces. —

— Yo...— Sunghoon temblaba intentando decir algo, pero las palabras no salían de su boca, solo soltaba algunos sollozos.

— Dile a Jay que hiciste cosas malas a mis espaldas y te mereces lo que te esta pasando. — el dedo índice de Heeseung se clavó con fuerza en el pecho de Sunghoon, sacándole una mueca de dolor.

— Heeseung, basta, aléjate de él, vamos a afuera para que puedas calmarte. — Jay se acercó finalmente, y agarró con fuerza el brazo de Lee, pero éste se negaba a moverse o apartar su mirada del indefenso Sunghoon.

— Y-Yo...

Sunghoon respiraba agitado, sentía como el aire comenzaba a faltarle y los sollozos que salían de su garganta estaban ahogandolo. La ansiedad y el miedo lo consumían, no le gustaba la fea mirada que mantenía Heeseung sobre él, se lo notaba furioso y eso lo detestaba. No quería hacerlo enojar, no debería haber ido con Soobin, tuvo que haber vuelto temprano o principalmente nunca haberse ido de la casa.

Lo arruinó todo otra vez. Heeseung estaría varios días molesto con él y lo ignoraría como era ya costrumbre.

No había cosa que odiara más que ser ignorado, y peor aún, ser ignorado por el hombre al que amaba y por el cuál daría su vida entera si se lo pidiera.

— H-Heeseung...— trató de hablar otra vez, pero su garganta se cerraba luego de cortas palabras y solo volvía a llorar. Agachó su cabeza, sintiéndose tan inútil y débil.

Y no solo eso, también estaban armando una escena frente a Jay, el amigo de Heeseung. ¿Qué harán si Jay comienza a contarles a todos lo sucedido? ¿se burlaran de él por ser tan idiota? ¿esto le traería problemas o burlas en un futuro hacía Heeseung?

No podía permitir nada de eso, porque aunque lo odiara, ellos no eran nada más que simplemente amigos frente a los demás. Debía ponerle un alto a la situación, antes de que Heeseung hablará de más y pudiera soltar su secreto frente a Jay.

— ¿No piensas responderme, Hoon-idiota? — ahora era la mano de Heeseung que envolvía su garganta, acortandole aún más su respiración.

— ¡Heeseung! ¡Detente!. — Jay gritó en un intento desesperado de separar a Lee del menor, quién ya tenía su cara roja.

¿𝐟𝐫𝐢𝐞𝐧𝐝𝐬? 𖹭 𝐡𝐞𝐞𝐡𝐨𝐨𝐧Donde viven las historias. Descúbrelo ahora