— Deja de hablar así de Sunghoon, idiota closetero. Sabes que dejar que Geonu te chupe la polla en el baño del boliche no es muy heterosexual de tu parte, ¿verdad Heeseung?.
El rostro de Heeseung palideció.
¿Cómo Jay se había enterado de eso? Era un secreto que llevaba guardando varios meses. No cree que Geonu le haya contado, lo amenazó lo suficiente como para estar seguro de que no hablaría sobre esa noche. Y el mismo Jay no asistió esa noche al boliche, no pudo haberlos visto.
Eso significaba que alguien más los había visto, si es verdad que Geonu no traicionó su confianza.
La irá y preocupación invadió su cuerpo, el pánico volvía a apoderarse de él. Y todo era culpa del estúpido de Jay y su bocota. No dudo ni un segundo más, apretó su puño y con una fuerza inexplicable lo estampó sobre la mejilla del americano.
Jay se tambaleó por el impacto, y en su rostro fue notable la confusión, pero eso no evitó que intentara devolverle el golpe a Heeseung, solo que este fue más rápido y se alejo lo suficiente como para no ser lastimado.
— Estás enfermo, Lee. — escupió con odio, mientras trataba de acercarse al mayor. — ¿Te parece bien comportarte así? Estás loco, perdiste la cabeza completamente.
— Cierra la boca, Jay...no vuelvas a decirlo si no quieres terminar muerto.
Y sin darle la oportunidad de decir algo más, se marchó, comenzo a caminar hacía la calle, dispuesto a no volver a casa hasta el siguiente día. Necesitaba pensar y planear con que amenazar a Jay para que no diga nada, haría lo posible solo para evitar que Sunghoon se enteré.
Debía visitar a Geonu también, tenía mucho de que hablar con ese idiota.
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Apenas Heeseung se alejó unos pasos, Jay no dudo en volver a entrar a la casa. Abrió la puerta esperando encontrar a Sunghoon dónde había quedado antes de su discusión con Lee, pero no, el menor no estaba en el piso de abajo.
— Sunghoon. — llamó con un tono suave, totalmente contrarío al que había usado con Heeseung anteriormente, no quería asustar más al pobre rubio.
Subió las escaleras con prisa y entró al primer cuarto que encontró, era una habitación un poco pequeña con una cama matrimonial en el centro, leves decoraciones en color blanco y varios retratos sobre los muebles. Su curiosidad le ganó y termino por acercarse para ver las fotos. Había algunas fotos de Sunghoon, otras de Heeseung. Un par de Heeseung y Sunghoon en paseos.
Pero la que llamo toda su atención era la foto que estaba a un lado de la cama, eran Heeseung y Sunghoon besándose. Cerró los ojos y suspiró con fuerza, el enojó volvía a hacerse presente en su interior. ¿Qué hacía un angel como Sunghoon junto a una escoria como lo era Lee? Sin duda tenía que sacarlo de acá, aunque le cueste la vida.